domingo, 24 de junio de 2012

sábado, 23 de junio de 2012

Preguntas


Y habiendo vivido ya un cuarto de siglo, llega, inevitable, la pregunta: ¿cuántos próximos habrá?, ¿cuántos tiempos, lugares, momentos, aromas, recuerdos nuevos habrá? 
¿Cómo sería acumular todas las experiencias de un año completo en un solo día, sol y luna, frío y calor, agua y sed y amor y desamor?
¿Será cierto que todo lo sólido se desvanece en el aire? ¿Qué nada se pierde, que todo se transforma?
¿Por qué antes me gustaban los nombres de origen hebreo y ahora no?
¿Vas a dejar que conozca en serio tu alma profunda y caótica?
¿Por qué tantas preguntas y tan pocas respuestas?
¿Por qué antes vos no estabas y ahora estás?
¿Cuánto tiempo va a durar esto?
¿Cuántos próximos habrá?



viernes, 22 de junio de 2012

Cambio

"-De manera que crees haber cambiado varias veces, ¿eh?-. -Me temo que sí, señor- dijo Alicia- no puedo recordar ciertas cosas, como antes. Y además no logro conservar mi estatura ni durante diez minutos seguidos".

 Charles Dodgson, "Alicia en el Pais de las Maravillas"

miércoles, 20 de junio de 2012

20 de junio


“A dream you dream alone is only a dream. A dream you dream together is reality.” J. L.

    20 de junio. 171 días desde que comenzó este año, 194 para que termine (aunque no sé si quiero que termine…). 60 días desde que tus labios se encontraron por primera vez con los míos. Estabas incómodo ese día; yo no estaba mejor que vos (me pasaban muchas cosas por la mente, aunque no lo dijera; era uno de esos momentos en los que se supone tenés que impresionar, aunque no fuese más que por una boludez…). Después de bastantes semanas de contacto estrictamente virtual, había que enfrentar la realidad. Y no era fácil… pero ya van dos meses de “soportarnos”, de alguna manera, van dos meses de enfrentarnos a esta realidad. Y aunque te siga incomodando, sabés que estoy enamorado de vos. Y ESO no va a cambiar (al menos por un largo tiempo..).

    Hoy no estamos en la misma ciudad, pero ¡cómo me gustaría que nuestros cuerpos festejaran juntos este día! Supongo que habrá que esperar una semana más para que volvamos a vernos… Otra vez: tiempo y espacio, siempre presentes en este mundo físico. Pero hay otros tiempos y espacios también. Leo en algún lugar: «Lo que constituye a la imagen-cristal es la operación más fundamental del tiempo (…) Es preciso que el tiempo se escinda al mismo tiempo que se afirma o desenvuelve: se escinde en dos chorros asimétricos, uno que hace pasar todo el presente y otro que conserva todo el pasado. El tiempo consiste en esta escisión, y es ella, es él lo que se “ve en el cristal” (…) Se ve en el cristal la perpetua fundación del tiempo, el tiempo no cronológico, Cronos y no Chronos» (Deleuze). Creo que de eso se trata un poco, ¿no? Vivir los presentes que nos tocan estar juntos, de la mejor manera. Y, mientras, conservar el pasado para no equivocarse y, consecuentemente, para no dejar de caminar juntos.

    Te quiero, Frankie. Mucho. 


martes, 19 de junio de 2012

Maurice

-Hubiera ido medio dormido por la vida su hubieses tenido la demencia de dejarme solo...
-Creo que nos despertamos el uno al otro... 

domingo, 17 de junio de 2012

El lugar del Amor


“Eres la palabra que marca la mayoría de mis textos, la que me gusta usar frecuentemente, cuando llego al éxtasis, y cuando no encuentro que decir, caes de nuevo tú, mi palabra, mil preguntas, mi excusa." (De algún lugar en la web…)

Antes de que
el paso inexorable del tiempo
deshaga el recuerdo tierno de
estas horas que pasé con vos,
juego con la ilusión de
retenerte en estas palabras…
No es nuevo esto…
siempre repito el mismo juego desde que
despedirse es una herida cada vez:
retenerte en el sonido y la letra de alguna canción
que escucho y tarareo (con mayor o menor éxito),
en alguna línea que leo o escribo,
en alguna imagen que viene
–precipitada– a mi mente
cuando cierro los ojos
sin pensar en nada más,
en algún aroma que percibo y
me trae algo de tu piel
o de tu respiración y
me deja como en stand by…
Confieso que esto funciona
algunas veces (NO siempre…).
Funciona mientras sepa que
habrá una próxima vez,
una próxima vez que no
sea pura ilusión e imagen espectral,
espectro que se escapa como el viento
entre las hebras débiles de un atrapasueños,
que se desvanece como esas letras
dibujadas vagamente
sobre un vidrio empañado
por el vapor de la partida.
Es lo que voy a intentar en estos días
hasta que llegue el momento de
verte y sentirte cerca otra vez:
las sábanas, el agua que derrama
amenazante sobre los cuerpos,
los rulos desgarbados,
las canciones que escuchamos juntos
mientras nos besábamos
frenéticamente, sin vergüenza,
los tequieros, los teodios, los no-no,
cada centímetro de este espacio
pequeño que ocupaste durante
algo más de treinta horas…
Voy a tratar de retener todo eso,
eso que vos también querías:
“¿No se puede conservar este
momento para siempre?”.
Quiero intentarlo para
no disolverme hasta la próxima.
Confiá en mí. Yo confío en vos.
Siempre se vuelve al lugar del Amor.


jueves, 14 de junio de 2012


“…no cabe esperar que aquello que permanece sea lo mismo, pues el solo hecho de su repetición ya lo hace diferente; es decir: en la repetición, lo mismo vuelve como diferente.” C. B.

El contador es exacto
(o al menos eso parece:
en un mundo inexacto,
¿puede haber contadores exactos?,
¿acaso eso importa realmente?).
En este instante
van cincuenta y tres días,
trece horas, cinco minutos
y cincuenta segundos
desde esa tarde-noche
de aquel viernes húmedo  
y resistenciano en que
el tiempo decidió
no esperar más
(un viernes más
pero diferente…).
Estabas ahí sentado
(lo recuerdo bien…),
escuchando música,
abstraído del mundo,
fuera de este mundo...
(de algún modo, siempre supe
que vos no eras de este mundo,
estabas/estás más allá…).
Por eso no supiste que
antes de desconectarte
y bajarte a esta realidad
por un momento
yo había estado observándote;
un haz de luz solar
hacía de la escena algo irreal,
la fragmentaba en cientos
de porciones diferentes,
caleidoscópicas,
y eso te hacía más inasible…
Después de un saludo indeciso
nos cruzamos a ese bar,
el tiempo corría sin cesar
mientras las botellas se vaciaban.
Tu mirada, tu sonrisa, tus “no no”
me obsesionan desde entonces…
Me obsesiona cada encuentro,
cada nueva ocasión…
Noche-garage, Camba Cuá,
2 de Febrero, Battle Ship,
Mitre y el hombre elefante...
Hay algo iterativo en todo esto
pero cada vez es diferente…
CADA VEZ ES DELICIOSAMENTE DIFERENTE…