Mostrando entradas con la etiqueta angustia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta angustia. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de julio de 2015

La gente

No me gusta que me hablen, que
me digan cuál es mi esencia, cuando
ni siquiera tengo claro quién soy.

"La gente esta preocupada"
"La gente está angustiada"
"La gente está expectante"
"La gente tiene miedo"
"La gente quiere saber"
"La gente quiere un cambio"

¡Cuánta gente indiferenciada,
reducida a lo igual, a lo idéntico!
¡Cuántas vidas sin vida!
¡Cuánta soberbia impune!

jueves, 11 de julio de 2013

Hongos

La angustia, los
lugares oscuros crecen como hongos y
agobian los nervios, el equilibrio frágil de
una conciencia descentrada…
¡Y yo sólo quería que alguien me dijera
“Estoy feliz porque estás acá”!
Nada calma, nada abraza, nada
contiene las ideas turbias que atraviesan y
hieren, sin querer…
Enojarse con uno mismo tampoco alcanza…
Quiero, necesito, una palabra tuya que me bese el alma.




viernes, 19 de octubre de 2012


He dicho "me parece" 
yo no aseguro nada.
O. G. 


una larga sucesión de noes que me abofetean, me hacen temblar
                                                                                                  sudar
                                                                                                      pensar...
pensar en Girondo y su puro no y en el I would prefer not to de
                                                                                                  Bartleby...
cuánto quisiera contar, a veces, con la determinación firme, inalterable,
de ese escribiente largo y debilucho (¿es que así lo describe Melville?)
para decir no, a los otros, para decirme no, a mí, así como los otros
me llenan de noes inacabables que me ciñen con su lazo inconmovible,
que me amordazan como quieren y se regocijan en mi inercia obligada...

no omitir nada hoy
no olvidar que te quiero
no decir de más ni de menos
no mostrarme inseguro (jamás)
no dejar que vos lo pienses siquiera
no detener la acumulación frenética de amor
no dejar para mañana lo que se puede hacer hoy
no dejar que el miedo al fracaso me detenga otra vez
no pensar que todo este esfuerzo volverá a ser en vano
no dejar que la angustia y la duda me inmovilicen el corazón
no dejar de creer que todavía existo yo y que queda algo de razón...

y, detrás de todo eso, detrás de esa mente obsesiva,
un pedido desesperado: por favor, no te olvides de mí...

(quisiera ser Bartleby...)


jueves, 7 de junio de 2012

Abismo


escucho una canción
no le tengas miedo al abismo dice
modo reproducción continua                
entonces resuenan las palabras de
un tiempo mejor
qué lástima que tengas que irte
ahora al mediodía
dale decímelo ahora que no te veo
me encantás
de quién me abuso de vos me abuso
y juntas vienen otras
las de un tiempo todavía ignorado
la angustia y la ansiedad del no saber
cuesta desasirse de eso
un día gélido de este otoño chaqueño que
se mete hasta las vísceras y estremece
como se estremecen la carne y el alma cuando
tu mano y la mía
se confunden delirantes
en esas madrugadas frenéticas
de sudor, sangre, saliva, piel que
son abismo 
                barranco 
                             precipicio
                                           pendiente sin fin
la caída libre es tentadora 
y al final se goza eso de pender
al borde de este averno pasional