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domingo, 24 de abril de 2016

Imágenes

Caminan con la desgracia a cuestas:
¡cuántos cristales rotos en sus celulares!

Ejercen la violencia a través de la imagen:
ricos vestidos en espacios pobres y decadentes.

Creen que el saber se ostenta descaradamente:
proliferan en sellos y camafeos con títulos miniados.



lunes, 10 de agosto de 2015

Nadie sabe

Nadie sabe de aquel tiempo
de carbón y leña, cuando llenabas
bolsitas de cuatro kilos y las estibabas
prolijamente en filas simétricas con base diez,
cuando te dolían los dedos después de tardes enteras
de anudar esas bolsitas sin cesar y tenías la cara muy negra.

Nadie sabe de esas cargas 
interminables de quebracho, toneladas que
venían del Chaco o de Santiago y colmaban 
el acoplado del camión de Tulio, punzantes, afiladas,
cuando te pasabas horas enteras con tu hermano o quien 
fuera, para descargar ese quebracho que prometía recompensa. 

Nadie sabe de esos tiempos de infancia sin luz,
sin espacio, sin padre.

Nadie sabe, en fin, que sos hoy
aquel que fuiste entonces, a los ocho,
a los diez años, al lado del mar salado y frío,
cuando trabajabas duro para otros y, sin saber,
para vos, que te forjabas un destino contra el viento
huracanado que venía del sur lejano y desconocido.

domingo, 20 de octubre de 2013

Dieciocho meses

Los días y las noches forman 
torres enormes unos sobre otros,
igual que los miedos, que van y
vienen, a veces, como el cielo y
como las palabras que usamos
siempre, para amarnos
                                 bien
                                       o 
                                         mal.

Hay espacios grandes de tanto
dar, que no están agotados
ni jamás lo van a estar.
Hay algo en todo esto quizás
un poco difícil de explicar, un
lazo nuestro, íntimo y sutil.

Una hora (o muchas horas), una
historia revelada, una mano que
presiona y calma, una sonrisa 
tuya, los cuerpos y las sombras, 
un camino que se hace nuestro. 
¡Lo vasto en vos y yo!

Y todo sigue palpitando,
todo abierto al dar... 


domingo, 21 de julio de 2013

¿Cómo fue que llegaste a
posarte en los andariveles
desordenados de mi conciencia?
¿Cómo fue que encontraste un
espacio seguro para mostrarte
en mis sueños de siempre?
¿Cómo fue que hiciste que
no dudara en darte todo
hasta desorbitarme y perderme?

viernes, 24 de mayo de 2013

Las palabras están vivas

Las palabras están vivas,
quieren desasirse, ser
y estar solas, son
ajenas, no nos
pertenecen...

"Nos vemos tan poco",
dijeron, solas, quizás
ayer o antes de ayer, 
no sé y, fueron, quizás,
contrarias a un ilusorio
y receloso dueño.

Breves pero minuciosas,  
esclarecedoras, prodigiosas, 
las palabras dan vida, crean 
mundos, peculiares, no 
vanos, especiales, tuyos, míos... 

Las palabras tienen vida:
nuestras vidas son palabras con
ganas de trascender, desbordando 
estos tiempos y estos espacios nuestros...

jueves, 7 de febrero de 2013

El chico que quería ser normal


El chico que quería ser normal
no podía dejar de pensar...
Escuchaba canciones mainstream
para no desencajar...
Salía a hacer compras al mercado
local y consumía sin parar...
Se mantenía casi siempre en silencio
para no desvariar...
Decía o hacía lo que el promedio
de la gente suele esperar
de un chico muy normal.

El chico que quería ser normal
estaba perdido en una maraña de
espacio y tiempos distintos,
con muchos recodos de
duda y perplejidad…  

¡Qué difícil era seguir
queriendo ser normal!
En el fondo, él sabía
-nosotros sabíamos- 
que no hay nada
más odioso que
ir contra
uno mismo.  



martes, 18 de diciembre de 2012

El lugar al que quiero ir


i go / where i please


Solamente quiero hacerlo con vos...
que me desgarres el alma y el cuerpo,
que acabemos juntos en cualquier espacio-tiempo,
y que nos miremos a los ojos infinitos, iluminados por
el placer de sentirte dentro (o de sentirme dentro...).

Ir a cualquier lado con vos, darte mi mano y mis fuerzas y mis 
                                                                           /oquedades,
confiar pese a haber perdido la confianza, amar pese a haber perdido el
                                                                                                   /amor,
saber que el silencio que a veces nos une es tan esencial como las palabras
que ocupan el volumen completo de algunos días enrarecidos, enardecidos... 

Creer que ese "entonces no te quería tanto" es una pista, una huella, que 
                                                                                                           /puedo 
seguir sin perderme, sin dejar de creer que la mierda, algunas veces, deja de ser... 

Solamente quiero hacerlo con vos...
y, para eso, no quiero líneas indefinidas
de teamos y tequieros: me basta con el insomnio,
el dibujo de una sonrisa y la confianza que se afirma... 

Solamente quiero hacerlo con vos,
the place where I please... 



domingo, 4 de noviembre de 2012

Sin título

Aching waiting for night, waiting for life to start...  

¿Y es que acaso ese espacio abierto
no sirve para mi entierro?
Lo sentía tan adentro,
tan profundo y tan cálido
que mi cuerpo lo pensaba
como su único y último lugar
(mi alma hace tiempo se fue de mí).

Mi vida es un puñado de fragmentos
desiguales, irregulares, insomnes,
esperando que los tomes
con tus manos firmes
y los arrojes fuera
de todo tiempo 
y espacio.  

Fuera de estos días en que
nadie 
        nada 
                nunca... 

martes, 18 de septiembre de 2012

I wonder

Y si me diluyera en una línea de espacio y tiempo infinitos
si me confundiera en una masa de colores indescifrables
si me perdiera en un bosque luminoso pero sin salidas 
si demasiada luz me encegueciera y demasiado ruido
me perturbara tanto que no pudiera entender 
si en este preciso instante no encontrara
mi mente y me olvidara de mí en algún
rincón con la razón y los sentidos y  
la palabra y la voz amontonados
Y si nada de lo que era
fuese ya

Vos...
              ¿me extrañarías?

how's it going to be when you're sure I'm not there...




domingo, 29 de julio de 2012

Prescindir

quiero poder prescindir (así...) del lenguaje
de las palabras y, por eso,
del pensamiento (a veces...)
y también del tiempo
y del olfato
y del tacto
y de la mirada
y del sentimiento
y de los espacios...
ser ave
ser piedra
ser agua
existencia cíclica
sin más...

no decir
no pensar
ni sentir

miércoles, 20 de junio de 2012

20 de junio


“A dream you dream alone is only a dream. A dream you dream together is reality.” J. L.

    20 de junio. 171 días desde que comenzó este año, 194 para que termine (aunque no sé si quiero que termine…). 60 días desde que tus labios se encontraron por primera vez con los míos. Estabas incómodo ese día; yo no estaba mejor que vos (me pasaban muchas cosas por la mente, aunque no lo dijera; era uno de esos momentos en los que se supone tenés que impresionar, aunque no fuese más que por una boludez…). Después de bastantes semanas de contacto estrictamente virtual, había que enfrentar la realidad. Y no era fácil… pero ya van dos meses de “soportarnos”, de alguna manera, van dos meses de enfrentarnos a esta realidad. Y aunque te siga incomodando, sabés que estoy enamorado de vos. Y ESO no va a cambiar (al menos por un largo tiempo..).

    Hoy no estamos en la misma ciudad, pero ¡cómo me gustaría que nuestros cuerpos festejaran juntos este día! Supongo que habrá que esperar una semana más para que volvamos a vernos… Otra vez: tiempo y espacio, siempre presentes en este mundo físico. Pero hay otros tiempos y espacios también. Leo en algún lugar: «Lo que constituye a la imagen-cristal es la operación más fundamental del tiempo (…) Es preciso que el tiempo se escinda al mismo tiempo que se afirma o desenvuelve: se escinde en dos chorros asimétricos, uno que hace pasar todo el presente y otro que conserva todo el pasado. El tiempo consiste en esta escisión, y es ella, es él lo que se “ve en el cristal” (…) Se ve en el cristal la perpetua fundación del tiempo, el tiempo no cronológico, Cronos y no Chronos» (Deleuze). Creo que de eso se trata un poco, ¿no? Vivir los presentes que nos tocan estar juntos, de la mejor manera. Y, mientras, conservar el pasado para no equivocarse y, consecuentemente, para no dejar de caminar juntos.

    Te quiero, Frankie. Mucho. 


martes, 22 de mayo de 2012

"¡Eh, dejen de ser putos!"

Definitivamente, en nuestra sociedad “occidental y cristiana”, cuerpo, género, sexo y placer siguen siendo conceptos poco comprendidos por la mayoría. Y por eso mismo es que sigue generando tanto escándalo intentar alterar la norma heterocéntrica, aunque sea en gestos más bien mínimos, cotidianos (pero, si se lo piensa un poco, es en la cotidianeidad donde debe concretarse el cambio social-cultural, ¿no?).

    Estas lucubraciones iniciales vienen a cuento por una experiencia que viví durante el último sábado. Como sabemos, el espacio público es el espacio del ser ciudadano por excelencia. Aquel día, con la persona que me acompaña en estos tiempos, quisimos darle existencia real a este lugar común sobre la ciudadanía y su ejercicio (aclaro, no de manera consciente sino porque se dio de ese modo). Por eso es que, en ese espacio público (más precisamente, en pleno centro de la ciudad capital del Chaco) nos besamos y nos abrazamos como cualquiera; fue un momento intenso, y no sólo por la pasión. Como fondo de la escena pasional, no se escuchó a Manzanero ni a Guadalupe Pineda (como podría pasar en la escena literaria más cursi y prototípica). Se escuchó, por el contrario, una serie de gritos, alaridos y bramidos como protesta ante nuestro amor. La lista de enunciados es bastante extensa, considerando que no fue poco el tiempo que pasamos ahí con mi compañero. “¡Eh, putos!”, “¡Eh, dejen de hacer eso!”, “¡¿Bueeee, vos viste lo que yo vi?!”, entre otras forman parte de esa lista. Pero hubo una expresión que me impactó especialmente: “¡Eh, dejen de ser putos!”, emitida con todo el ímpetu de un vozarrón masculino, latinoamericano y rebosante de doxa.

    A mi compañero y a mí, esas cosas nos dieron gracia. Y la verdad es que nos inyectaban, como una droga, más ganas de seguir desafiando los límites del discurso falocéntrico. Nada menos propio de nosotros que seguir los lineamientos de una masa injuriosa. Pero el “¡Eh, dejen de ser putos!” da para pensar. El ser puto caprichosamente ubicado en el mismo nivel de otros sintagmas como “ser delincuente”, “ser corrupto”, “ser asesino”, “ser adicto”. Claro, pero estos últimos sintagmas no refieren a esencias: refieren a accidentes; refieren a la biografía, no a la biología. Ser puto es una esencia (y al que dice lo contrario, ¡que lo demuestre!). ¿Cómo se puede dejar de ser? ¡Tanto que se habla en estos días del “derecho a ser”!

    Quererse, amarse ya no es ilegal en nuestro país. Pero queda un largo espacio por modificar: el espacio de las prácticas sociales, el espacio de las mentalidades. Y para eso hay que atreverse. Hay que jugarse. Cuesta ya que, sin duda, los riesgos son muchos más que los beneficios. Mas no se puede permanecer en silencio frente a la crueldad y el sufrimiento de otras personas. Personas con carne y pasión, pero también con razón, afectos y proyectos.  El non-sense se supera poniendo el cuerpo (propiedad personal y no enajenable): un beso, un abrazo, una caricia, una mirada son políticos. Hagamos política, entonces, en la cotidianeidad.  

    Pese a vivir en una tierra donde un beso puede ser subversivo, donde un abrazo puede ser transgresor y, en definitiva, donde el amor puede ser objeto de castigo social, mi orgullo por ser argentino sigue intacto. Sé que todo cambia. ¿Era Heráclito el que decía que “En los mismos ríos entramos y no entramos, pues somos y no somos los mismos”, no? Bueno, no hay situaciones históricas que se perpetúen porque son sólo eso, “situaciones”, eventuales, como los ríos heraclianos, como la arena de un campo de médanos. Pero necesitamos más olas y más viento.

    You may say I'm a dreamer but I'm not the only one…