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sábado, 2 de julio de 2016

Hacerse

No me encontraba
en los textos ni
en las palabras de
los otros (que eran
las mías) ni
en las películas ni
en las fotografías ni
en las publicidades de
las calles y la televisión.

Ahora, buscarse y encontrarse
cuesta menos: me deslizo, tenue,
en los discursos, en las cosas que la
gente dice y hace cotidianamente.

Si no me encuentro, me escribo,
me digo, me hago con las palabras
que son cada vez menos ajenas, más mías.

jueves, 2 de enero de 2014

Dos

Cerrando los ojos se ve mejor.
Uno se mira fijo por dentro y
entiende más las palabras y
las decisiones, los cambios y 
las obsesiones de ayer y de hoy.
Se leen las canciones y las imágenes 
del tiempo y esos ratos de abrazos y
de manos firmes y grandes y fuertes. 
Se huelen los aromas de los lugares
nuestros y se palpan las cosas que 
vendrán infinitas, quizás pronto o 
tal vez más tarde, pero incesantes…
Se entiende que el ser de uno 
se enreda con el ser de un otro 
desafiándolo y haciéndolo mejor.
Que una vez que dos destinos 
amarran juntos, juntos caminan
confundiéndose con los sonidos,
las texturas y los colores del mundo. 
Que uno es otro y que el otro es uno, 
que sí nos hacemos bien, siempre. 
Cerrando los ojos se ve mejor.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Even if you go...


… were lines that I couldn’t change…

el invierno se desvanece sin cesar…
un rayo de luz atraviesa, tenue, la ventana
y se quiebra en mil fragmentos…
son astillas de luz, breves trozos que
cubren la humedad y el frío de la habitación…
se empeñan en anunciar la llegada de un tiempo de
                             desquicio y caos de
                                              variaciones sin control…

la monocromía se transforma, cede…
palabras, colores, sonidos, aromas, texturas
se bifurcan, se entrelazan en un orden febril…
no quiero que salgas lastimado de esto…
lo hago porque me importás…

y en esa convulsión sinestésica,
en ese tumulto sensorial, obstinado,
se suceden, impacientes, un sinfín de nolosés
                                                                   desvelados

millones de segundos de un tiempo que no es…

pero algo sigue claro (y no va a cambiar):
meencantás meenloquecés meemocionás…

sencillamente porque
hay cosas que no se pueden cambiar…
even if you go and leave me down here on my own… 


lunes, 13 de agosto de 2012

Obcecación

¿Qué textura tiene el amor?
¿Se confunde, acaso, con los perennes tulipanes
que perviven desde hace siglos, bellos siempre,
desde que dejaron Pamir e Hindu Kush para no volver ya?

¿Qué sabor tiene el amor?
¿Se parece al que disfruto
cada vez que nos besamos
y nuestros alientos se mezclan,
                           desprejuiciados?

¿Dónde vive el amor?
¿Es, quizás, allí dónde una mañana de domingo,
fría y luminosa (no precisamente como la de hoy),
te dejé, débil, sin poder besarte?

¿Está allí, en mis noches de insomnio,
en mis días de locura persecutoria, obsesiva
y obcecada?

                  Obcecación...

Amor, sólo quiero tocarte el alma...
                                            Nada más...