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domingo, 25 de octubre de 2015

Tanto

Me acuerdo de esas (tantas) veces en que permanecí en silencio en distintos lugares, con distintas personas. Y de esas (tantas) interpelaciones para que dijera algo, para que hablara, para que dijera, para que participara, para que pronunciara alguna palabra en medio de tanta palabra vacía. Interpelaciones envueltas en sorna: "ay, el tímido", "ay, Pablo no habla", "ay, habla demasiado...", y así, sin cesar. 

Todo eso dolía, porque sentía que la palabra me había sido negada desde siempre: mi sexualidad es constitutiva, yo no puedo escindirme en razón y sexualidad, como en dos mitades que se buscan y no se encuentran. Para mí, un chico gay nacido en Salta -bastión del deshumanismo católico- el mundo siempre era para otros, para los que estaban bien, para quienes habían sido sanos: mi palabra no podía aportar nada, era palabra enferma, palabra vana... ¿cómo querían que hablara? No me sentía útil ni valioso. 

sábado, 28 de diciembre de 2013

Siesta

Sin cesar, el sol de la siesta 
dilata las bocinas del carro que
hace camino por las calles de arena
y silencio de este Macondo salteño...

Siestas de picolé y rumores lejanos... 

domingo, 9 de junio de 2013

Cometa


When I'm far away from the places we've grown, 
Will all your love bring me home?


¿Cómo será perderse, dejarse
llevar por el tiempo, como un
barrilete viejo y descolorido...?
Se corre el riesgo de enredarse
en los cables eléctricos y no poder
salirse ya... 

Hoy me gana el recuerdo de esas
cometas que mi abuelo me enseñó
a construir cuando era un changuito,
allá, en el trópico salteño...

Ojalá hubiese aprendido cómo ser,
cómo hacerme a mí, cómo hacerme
el amor y un corazón grande y cálido, 
pero no...

Sólo tengo un alma con ansias de ser 
                                                  cometa.