Mostrando entradas con la etiqueta luz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta luz. Mostrar todas las entradas

lunes, 10 de agosto de 2015

Nadie sabe

Nadie sabe de aquel tiempo
de carbón y leña, cuando llenabas
bolsitas de cuatro kilos y las estibabas
prolijamente en filas simétricas con base diez,
cuando te dolían los dedos después de tardes enteras
de anudar esas bolsitas sin cesar y tenías la cara muy negra.

Nadie sabe de esas cargas 
interminables de quebracho, toneladas que
venían del Chaco o de Santiago y colmaban 
el acoplado del camión de Tulio, punzantes, afiladas,
cuando te pasabas horas enteras con tu hermano o quien 
fuera, para descargar ese quebracho que prometía recompensa. 

Nadie sabe de esos tiempos de infancia sin luz,
sin espacio, sin padre.

Nadie sabe, en fin, que sos hoy
aquel que fuiste entonces, a los ocho,
a los diez años, al lado del mar salado y frío,
cuando trabajabas duro para otros y, sin saber,
para vos, que te forjabas un destino contra el viento
huracanado que venía del sur lejano y desconocido.

sábado, 3 de agosto de 2013

Prisma

A veces no me parezco a
nada de lo que pienso o siento, de
lo que creía que podría ser ahora cuando
todavía podía creer, mucho más que
                                                   en este momento...

Siento, a veces, de a ratos, que hay heridas que
vinieron conmigo, que son mi doble interno, y que
la vida, los años, 
                         fueron 
solo un prisma que propagaron lo que ya estaba, el
haz de encantos y desencantos, de luces pero también de
                                                                            sombras...

Sé que hoy estás Vos, ¡pero nos parecemos tanto!,
como mi alma y este cielo de aluminio que veo por la ventana.





miércoles, 1 de mayo de 2013

A la deriva, 
fatigo los senderos de
este bosque de bytes...

Sentidos que no sienten,
adormilados por la luz tibia de
una pantalla pequeña pero potente...

sábado, 1 de septiembre de 2012

Even if you go...


… were lines that I couldn’t change…

el invierno se desvanece sin cesar…
un rayo de luz atraviesa, tenue, la ventana
y se quiebra en mil fragmentos…
son astillas de luz, breves trozos que
cubren la humedad y el frío de la habitación…
se empeñan en anunciar la llegada de un tiempo de
                             desquicio y caos de
                                              variaciones sin control…

la monocromía se transforma, cede…
palabras, colores, sonidos, aromas, texturas
se bifurcan, se entrelazan en un orden febril…
no quiero que salgas lastimado de esto…
lo hago porque me importás…

y en esa convulsión sinestésica,
en ese tumulto sensorial, obstinado,
se suceden, impacientes, un sinfín de nolosés
                                                                   desvelados

millones de segundos de un tiempo que no es…

pero algo sigue claro (y no va a cambiar):
meencantás meenloquecés meemocionás…

sencillamente porque
hay cosas que no se pueden cambiar…
even if you go and leave me down here on my own… 


jueves, 14 de junio de 2012


“…no cabe esperar que aquello que permanece sea lo mismo, pues el solo hecho de su repetición ya lo hace diferente; es decir: en la repetición, lo mismo vuelve como diferente.” C. B.

El contador es exacto
(o al menos eso parece:
en un mundo inexacto,
¿puede haber contadores exactos?,
¿acaso eso importa realmente?).
En este instante
van cincuenta y tres días,
trece horas, cinco minutos
y cincuenta segundos
desde esa tarde-noche
de aquel viernes húmedo  
y resistenciano en que
el tiempo decidió
no esperar más
(un viernes más
pero diferente…).
Estabas ahí sentado
(lo recuerdo bien…),
escuchando música,
abstraído del mundo,
fuera de este mundo...
(de algún modo, siempre supe
que vos no eras de este mundo,
estabas/estás más allá…).
Por eso no supiste que
antes de desconectarte
y bajarte a esta realidad
por un momento
yo había estado observándote;
un haz de luz solar
hacía de la escena algo irreal,
la fragmentaba en cientos
de porciones diferentes,
caleidoscópicas,
y eso te hacía más inasible…
Después de un saludo indeciso
nos cruzamos a ese bar,
el tiempo corría sin cesar
mientras las botellas se vaciaban.
Tu mirada, tu sonrisa, tus “no no”
me obsesionan desde entonces…
Me obsesiona cada encuentro,
cada nueva ocasión…
Noche-garage, Camba Cuá,
2 de Febrero, Battle Ship,
Mitre y el hombre elefante...
Hay algo iterativo en todo esto
pero cada vez es diferente…
CADA VEZ ES DELICIOSAMENTE DIFERENTE…


lunes, 11 de junio de 2012


Lunes. No es ni muy temprano ni muy tarde. Me levanto para empezar de nuevo la rutina de cada semana. Sin muchas ganas, como todos los lunes. Pienso en vos. Pienso que anoche volví a soñar con vos (no importa qué, sólo que eras vos, otra vez…). Enciendo la net, sin salir de la cama. Recorro los sitios de siempre: facebook, twitter, algunos diarios virtuales, mi blog, aulas virtuales… No me olvido de stalkear tu muro, tus tuits, tus favs (el famoso “TL”). Me sonrío por algunas publicaciones. No me olvido de tu sonrisa (esa que decís que no tenés...). Me acuerdo que ayer te dije que hoy empezaba la semana laboral y que como cada uno estaría muy metido en sus cosas no iba a haber tiempo de pensar en boludeces. Eso me da un poco más de ganas de arrancar: pensar en no pensar. Leo el capítulo de un libro que tengo hace unos días en la mesa de luz. Después, me levanto. Y arranco. Espero que sea un buen lunes.