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sábado, 20 de julio de 2013

Un día cualquiera

Acá, las calles son infinitas y jamás se bifurcan,
se extienden hasta un punto del cielo gris que no
distingo, junto con los árboles, las puertas, las 
ventanas, las rejas, las ruedas, las personas, que 
no se acaban y a veces te llenan, te agobian, te
rasgan las vísceras con la ira contenida, con
los látigos de un verbo atrofiado pero intenso. 

Las letras, las ideas, los segundos se
repiten, se replican como una hélice doble, 
                                         primigenia, humana...
Palabra, razón y tiempo que duelen, que somos.

Ojalá seamos amor también un día cualquiera, que 
vos y yo podamos andar por ahí, infinitos, de la mano, 
juntos, como ayer, como hoy... 

lunes, 27 de mayo de 2013

Perder el miedo

Una mirada que se pierde
desconcertada, lejana, igual
a la de hoy: rebelde, renegada y 
pretendidamente anárquica.

La imagen desgarbada es 
también como esa que conocí 
hace más de un año ya en
una esquina irreal del Chaco:
esos pelos que no están
cómodos, que quieren 
salirse de los límites estrechos de
un cráneo demasiado rígido.

¿Qué estarías pensando entonces?
¿Habrás imaginado un futuro como
este, del que no cesás de renegar?
¿Cumplir años era ya la fatalidad
hecha celebración, la cercanía 
cada vez más clara de un fin?
¿Habrás fantaseado por un 
segundo fugaz siquiera que 
ahora las cosas tampoco tendrían
un sentido acabado, que nada
ni nadie nos muestra un camino
y que estamos, así, arrojados
                                 al mundo
en soledad?

No sé que pensabas, pero
sé que esos ojos ya estaban
cargado de preguntas y de
búsquedas, de disensos
e introspecciones, pero
también de desconfianza y
desasosiego...

Amor, ni ayer ni hoy, 
nadie nos salva -lo siento- del 
absurdo de esta vida pero
dejame que hoy te dé la mano y
camine con vos, hasta
perder el miedo, dándote
la mano, aunque sea...



miércoles, 31 de octubre de 2012

28475 segundos

28475 segundos desde que 
esa gota ínfima (pero pesada)
me atraviesa 
me perfora
me taladra 
los oídos con su tintineo infernal
sobre el borde metálico de la ventana...
Ploc 
     ploc 
          ploc 
              ploc 
                   ploc
Me perfora el cerebro y las ganas de
intentar 
de 
nue
vo...

Siento cómo atraviesa el cráneo
y se me escurre por
entre las vértebras,
entre mis nervios,
entre los huesos,


Tengo el alma atravesada 
por una delgada línea húmeda.
Me hace trepidar, me estremece.
Me moja el alma y se engrosa
con mis emociones,
quitándomelas... 

28475 segundos y vos, 
ahí, 
    allá,
sin hacer nada... 




miércoles, 9 de mayo de 2012

Sometimes are not enough

y el deseo tenía tu nombre...
nunca lo había pensado así...
podría desgarrar el tiempo
                                 cada hora
                                            minuto
                                               segundo
sufrirlo
         sufrirlo por saberlo fugaz
                                              efímero
                                                   perecedero
saberte ficción, saberte literario
porque el deseo tenía tu nombre
y vivir, a veces, 
                          es decir, sufrir a veces,
                                                                es lo mismo que decir VOS