Mostrando entradas con la etiqueta sueño. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sueño. Mostrar todas las entradas

jueves, 26 de diciembre de 2013

Lejos

Hay calor, hay un sueño intranquilo acá, lejos,
en estas vacaciones que sólo significan seguir
haciendo lo que no se quiere hacer en verdad.

Hay risas forzadas y palabras no dichas en estas
tardes afuera, en estas rondas de sudor y de
recuerdos pesados e infinitos... acá, lejos...

domingo, 13 de octubre de 2013

Hoy es un día

La distancia o que te cambien por un grupo de burgueses sin alma. Amistades o artificios.
Usar un celular sin batería. Matar una lagartija cuadrada. Sueños o pesadillas.
La culpa o el cristianismo. Similitudes o diferencias.
La escritura: fluir de la conciencia. ¿Freud o Woolf? Similitudes y diferencias.
Enviarlo, fuera de tiempo. Riesgos o coherencia.

Que el azul te sienta bien, que no sabés mentir, que así es la vida.
Que el mundo no se ajusta a tus expectativas.

Nacer sin que te piensen. Poético.
Ser más útil que el chanchito a la parrilla que todo el mundo va a comer hoy.
El quid de la cuestión

Todo eso,
y un poema sibilino.

jueves, 9 de mayo de 2013

Frágil

Pensar nunca ha sido
buena idea y menos hoy
a esta altura del día con
el peso infinito de 
muchas horas sin
dormir y enfriar algo, 
un poco, la mente...

Tengo ganas de perderme en
los laberintos transparentes de los
sueños y dar vueltas y vueltas sin
cesar hasta encontrarte en 
alguna esquina inasible de
esos frágiles mundos y que
me acaricies el alma y me
beses y me penetres, 
quebrándome...

La cordura es un cristal
cayendo,
ahora...

sábado, 22 de diciembre de 2012

hay cosas que no quiero decir o hacer o sentir o pensar,
cosas que ni siquiera tienen un destino o un sentido claro...
la noche está empezando y todo se oscurece,
como mi pelo, como mis pupilas...
como mi alma... 

soñé que mañana me olvidabas... 

domingo, 2 de diciembre de 2012

Brújula

Te soñé otra vez,
otra vez te buscaba
por paisajes absurdos...

Ciudades desiertas,
o montes superpoblados,
a todos, completos, los recorrí...

Y VOS eras mi brújula... 

Caminaba sin cesar,
por un damero onírico
    de casas, jardines y personas,
    de cielos, luces y caminos ansiosos...

Algunas veces te encontraba
y te besaba y te amaba,
pero, inevitablemente,
la búsqueda no acababa...

Yo no sé por qué construyo
laberintos en mi mente 
(incluso cuando duermo)

¿Quizás porque hay
viajes que son eternos?
¿Quizás porque hay cosas
que no vamos a encontrar?

Yo no sé por qué construyo
laberintos en mi mente...