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domingo, 20 de octubre de 2013

Dieciocho meses

Los días y las noches forman 
torres enormes unos sobre otros,
igual que los miedos, que van y
vienen, a veces, como el cielo y
como las palabras que usamos
siempre, para amarnos
                                 bien
                                       o 
                                         mal.

Hay espacios grandes de tanto
dar, que no están agotados
ni jamás lo van a estar.
Hay algo en todo esto quizás
un poco difícil de explicar, un
lazo nuestro, íntimo y sutil.

Una hora (o muchas horas), una
historia revelada, una mano que
presiona y calma, una sonrisa 
tuya, los cuerpos y las sombras, 
un camino que se hace nuestro. 
¡Lo vasto en vos y yo!

Y todo sigue palpitando,
todo abierto al dar... 


domingo, 13 de octubre de 2013

Hoy es un día

La distancia o que te cambien por un grupo de burgueses sin alma. Amistades o artificios.
Usar un celular sin batería. Matar una lagartija cuadrada. Sueños o pesadillas.
La culpa o el cristianismo. Similitudes o diferencias.
La escritura: fluir de la conciencia. ¿Freud o Woolf? Similitudes y diferencias.
Enviarlo, fuera de tiempo. Riesgos o coherencia.

Que el azul te sienta bien, que no sabés mentir, que así es la vida.
Que el mundo no se ajusta a tus expectativas.

Nacer sin que te piensen. Poético.
Ser más útil que el chanchito a la parrilla que todo el mundo va a comer hoy.
El quid de la cuestión

Todo eso,
y un poema sibilino.

viernes, 24 de mayo de 2013

Las palabras están vivas

Las palabras están vivas,
quieren desasirse, ser
y estar solas, son
ajenas, no nos
pertenecen...

"Nos vemos tan poco",
dijeron, solas, quizás
ayer o antes de ayer, 
no sé y, fueron, quizás,
contrarias a un ilusorio
y receloso dueño.

Breves pero minuciosas,  
esclarecedoras, prodigiosas, 
las palabras dan vida, crean 
mundos, peculiares, no 
vanos, especiales, tuyos, míos... 

Las palabras tienen vida:
nuestras vidas son palabras con
ganas de trascender, desbordando 
estos tiempos y estos espacios nuestros...

domingo, 17 de marzo de 2013

Despertar

Otro día en el que hubiera preferido ser
un engendro kafkiano antes que
despertarme
así, sabiendo que
nada es igual 
sin Vos...

Hay que ponerles palabras a las emociones...  
La memoria -escasa- dice que
a todo esto ya lo leí
en alguna mala novela 
de un Arlt fantasmal o 
inexistente...

Solo el eco de deseos viejos,
solo el contorno débil de
una realidad ansiada... 

Los días que se repiten, 
como la gente, sin cesar... 

Algún día voy a despertar en el Sur, 
con Vos...


Vos... 




jueves, 28 de febrero de 2013

Caída


"El amor es un loop".
Desvarío on-line. 

Tengo el oficio perpetuo
de caerme en vos
casi todas las mañanas
                             tardes 
                                  noches de 
                                         mis días...
Me golpeo putamente en
v  o  s  s  i  n  c  e  s  a  r… 
Y eso te gusta...

Equilibrio permanente, 
incesante, insistente…

Quiero a veces ser
tan liviano como
el aire o esa pluma que
se escapa del origen y
se deja llevar por el éter… 

Hacer como si nada, 
como si no
viese, no
sintiese, no 
escuchase, no
nada… 

Pero el cuerpo me pesa
demasiado, los ojos, la piel,
los oídos, la mente, el olfato, 
tienen un peso exagerado y
me hacen caer, sin opción, 
sobre vos… 

Putamente desvarío y alucino,
tropiezo y caigo, 
y eso te encanta… 

jueves, 31 de enero de 2013

yo 
me duelo...

soy el espectro de un deseo... 

el mundo 
               s i g u e... 


Cada vez creo menos en todo
lo que me enseñaron alguna vez. 
¿No te pasa? Todo 
lo que me dijeron que era, 
todo lo que me dijeron que 
tenía que ser, 
lo que el mundo tiene que 
ser, 
la manera en que 
cada cosa del mundo es y está... 
Ya no creo en lo que creí...
To be or not to be... 

Then I've come to think of 
ignorance as a bliss.... 
¿No te pasa?


YO
me duelo...


jueves, 17 de enero de 2013

Miedo

El sonido lejano y conocido del canto de un grillo,
las aspas de un ventilador prehistórico que giran 
                                                                 rítmicamente,
las gotas de lluvia sobre las chapas del techo viejo,
las voces, las ironías y las humoradas familiares
de todo un día largo y caliente,
se agolpan ahora, todos,
desordenados, claros, 
en las primeras horas 
de este jueves húmedo,
remoto y salteño…
¿Oís? Esta madrugada es presa fácil para 
                                                        la melancolía y 
                                                                     el miedo…
El miedo que se junta y se retuerce muy adentro,
después de un largo mes sin verte…
Claro: a veces, tener miedo es 
–solo a veces– un pasatiempo de
la melancolía y
                          el amor… 

Hace un rato dijiste que extrañabas mis textos
y está bien: el cuerpo y el alma están 
                                                      hechos
                                                           de lenguaje,
                                                                 de palabras.
Estas palabras soy yo. 
Me doy porque 
no estás acá conmigo 
para sentir estos mismos sonidos
vanos, ruidos… 

Amor, acá, lejos de todo –de Vos–,
solo quiero saberte mío… 
No quiero tener miedo. 



martes, 8 de enero de 2013

Quizás...


A la nostalgia de andar lejos
solo la cura el regreso…

El ruido de la lluvia sobre 
las chapas del techo
me traslada a otro lugar,
 y a otros tiempos…
¿De dónde viene la lluvia?
Quizás estas gotas pesadas que 
caen sobre el techo caliente
vienen de ese jardín lejano 
en el norte correntino, 
o quizás de un meandro
lento del río Paraná…
Por eso, quizás, 
no estemos tan lejos…
A veces, la mente 
construye puentes
donde no los hay,
cuando las horas 
no son horas sino 
vidas completas
que separan 
cuerpos, 
pensamientos,
deseados y
deseantes…


En una de las "puntas" correntinas...


viernes, 19 de octubre de 2012


He dicho "me parece" 
yo no aseguro nada.
O. G. 


una larga sucesión de noes que me abofetean, me hacen temblar
                                                                                                  sudar
                                                                                                      pensar...
pensar en Girondo y su puro no y en el I would prefer not to de
                                                                                                  Bartleby...
cuánto quisiera contar, a veces, con la determinación firme, inalterable,
de ese escribiente largo y debilucho (¿es que así lo describe Melville?)
para decir no, a los otros, para decirme no, a mí, así como los otros
me llenan de noes inacabables que me ciñen con su lazo inconmovible,
que me amordazan como quieren y se regocijan en mi inercia obligada...

no omitir nada hoy
no olvidar que te quiero
no decir de más ni de menos
no mostrarme inseguro (jamás)
no dejar que vos lo pienses siquiera
no detener la acumulación frenética de amor
no dejar para mañana lo que se puede hacer hoy
no dejar que el miedo al fracaso me detenga otra vez
no pensar que todo este esfuerzo volverá a ser en vano
no dejar que la angustia y la duda me inmovilicen el corazón
no dejar de creer que todavía existo yo y que queda algo de razón...

y, detrás de todo eso, detrás de esa mente obsesiva,
un pedido desesperado: por favor, no te olvides de mí...

(quisiera ser Bartleby...)


lunes, 8 de octubre de 2012

Perderme de mí

Now every time that I look myself / "I thought I told you / this world is not for you"

Si  hay algo que detesto de estos días
es esa cosa inexorable de 
seguir siendo
yo

Es que acaso no puedo perderme en 
algún laberinto oscuro y enrevesado
del que no se pueda siquiera
escapar por arriba?

No hay peor castigo que
la obligación de 
seguir siendo
uno mismo...

Quiero perderme de mí...

domingo, 2 de septiembre de 2012

Gritar


¿Y quién te dijo que estas tardes infinitas
de domingo traerían algo bueno?

¿Acaso no te dan ganas, a veces, de 
gritar desaforadamente como una furia ática,
salir de tu casa, sin dirección, sólo salir
                     (por la puerta o por la ventana)
                                                             y gritaaaaaaar...
gritar sin ton ni son, sin sentido,
gritar con pasión, con placer,
gritar con vehemencia,
fuera de orden y medida,
gritar hasta que se quiebren
                                         tus pulmones
y tu piel se estire y se tiña de rojo,
gritar con todas tus fuerzas
hasta que te estallen las cuerdas vocales
en una explosión multicolor, fluorescente…?

¿Y que te salgan por la boca
mariposas y orquídeas y peces y estrellas y
muchos gorriones y grillos y algas
por tanto gritar?

De eso se trata, a veces, no dejarse llevar…
Y es que, a veces, el silencio
                                          deja
                                                de 
                                                     ser… 



domingo, 5 de agosto de 2012

When words seem not enough...


es cuando me sumerjo en un remanso (ciénaga, de a ratos)
de minuciosos sonidos y aromas que traen imágenes 
de un tiempo en el que no había 
tanto sentido impenetrable...
incauta existencia…

entonces no había el frío estremecedor de tu piel
ni tantas palabras contenidas en una mirada
ni tantas preguntas vanas…

sólo arroyo montaña piedra bosque claro
y dos pupilas que observaban 
sin saber ni querer saber…

pero, ahora, con vos…
ya no...

AHORA es cuando

words 
          seem
                   not 
                        enough

para contener tanto en tan poco… 

y me quedo en este remanso
(ciénaga, de a ratos…)








sábado, 4 de agosto de 2012

El interior del interior

Aquí, en el interior del interior,
es temprano todavía...
las cosas suceden como si no quisieran...

Lento
abro la puerta (la única)
el frío se cuela por ahí
revive el interior de un espacio 
caldeado por ideas que arden...

Aquí, en el interior del interior,
el cielo está demasiado blanco hoy...
blancura que no tiene mi mente
plagada de miedos y ansiedades...

hay demasiado silencio acá (¿o aquí?)
demasiadas palabras que hacen ruido
el silencio deja pensar...
y no quiero... 

Soy de los que entiende mejor las cosas en la oscuridad

Aquí, en el interior del interior,
cuando ya sea tarde,
y vos te despiertes,
cuando este mundo ya no sea
(tan nuevo)

quiero que seas parte de mí
que no te vayas
a pesar del silencio...
de esta oscuridad que
enceguece...



Suspended clear in the sky are the words / that we sing in our dreams...

martes, 31 de julio de 2012

Deseo


“…el deseo es el deseo del otro.”
Hay algo en todo esto
algo del sentimiento que
se me hace indecible
                                      inasible
                                                     intangible
Es el límite de las palabras que
aparece, ineluctable, amordazando…
 “¿Me querés?”, “¿me extrañás?” no son, ahora, más que
                                      preguntas retóricas
 “Te quiero”, “te extraño” no son ya más que
evidencias de algo que se siente muy adentro muy profundo muy…

Pero las palabras (todas) me llevan a vos porque
te quiero en estado de amor y de beligerancia (dijo, digo)
porque te deseo en cuerpo y alma
                                      en piel y huesos
                                                     en calma y exaltación
                                                                 en locura y sensatez
porque el deseo de vos es incesante, inextinguible  
Ahora, desear es desearnos juntos es
desearte cerca, próximo, tibio…
el deseo (el verdadero) tiene tu nombre, amor…
Las palabras, todas, tienen tu nombre… 
El deseo tiene tu nombre, amor... 


martes, 17 de julio de 2012

Fragmentos


y qué sorpresa (y no tanto…)
descubrir que nuestras vidas
no son más
que una sucesión infinita de fragmentos
múltiples y elocuentes fragmentos
por doquier Eros y Tánatos
Tánatos y Eros
risas, aromas, caricias
palabras conexas e inconexas
que acarician o que duelen
líneas perdidas de alguna canción
de alguna poesía edulcorada y edulcorante  
burda imitación de una escena triste de película o narración…

y así el límite ya impreciso entre realidad y ficción
entre cuerpo y fantasma del cuerpo
entre experiencia y deseo de la experiencia
se diluye, vertiginosamente, como una tarde de invierno… 


lunes, 9 de julio de 2012

La dulce impaciencia


Es la impaciencia de quererte
         la que me mueve en estos días
la impaciencia de saber que
uno de estos días podrías no estar ya
y, por eso, la impaciencia loca de querer agotar todas las experiencias
todos los sentimientos en veinticuatro o cuarenta y ocho horas
que se diluyen, fatalmente, como un montón de polvo entre los dedos
la impaciencia que genera tu ternura infinita
cuando, en silencio, concentrás tu mirada
y tus pensamientos en algún punto desconocido para mí
y tu rostro está en absoluta calma, distendido,
y tus ojos brillan más que siempre
y tu sonrisa es más real, más sublime…
la impaciencia de observarte en el súmmum de la excitación y el placer
y sentir esa conexión tan íntima muy adentro, y emocionarse hasta la médula
la impaciencia desgarradora de querer cuidarte cuando te veo débil
la impaciencia de saberte incalculablemente bueno, incalculablemente auténtico
por un gesto, por un acto pequeño pero enorme, por el amor y el odio fusionados
pero, además, la impaciencia de saberte inteligente, pensante y racional
la impaciencia inagotable de sentir que no hay error en todo esto
porque me hacés inmensamente feliz, en cada momento que estamos juntos
la impaciencia de saber que, por momentos, no existe nada más que vos, Amor…
Es la dulce impaciencia de quererte, Amor… 


martes, 7 de febrero de 2012

Irme



Me gusta irme
No permanecer demasiado tiempo en el mismo lugar
Me gusta no estar
Partir después de un tiempo
Quizás por temor
A
lo estático
   lo inmóvil
      lo fijo
Me gusta el movimiento
Me gusta no estar siempre en el mismo lugar
Me gusta irme

sábado, 26 de noviembre de 2011

Quince horas...

Los sentidos exacerbados
propios de una encamada eventual…
Las expectativas puestas todas
en el nuevo encuentro
en el hombre nuevo
que aparece
vía fibra óptica.
La conexión parece
instantánea
pero wireless fidelity
no es REAL fidelity
y rápido perece…

lunes, 10 de octubre de 2011

Nos queda mucho...

A mi amigo lo mataron –no pude decir murió
las tabacaleras
pensé cuando,
en ese instante tórrido,
es decir, chaqueño –como él–,
supe de su partida…
A mi profesor
   A mi compañero
      A mi hermano
         A mi padre lo mataron las tabacaleras
         No fue claro
         una epifanía de la razón
         una agnición de los culpables
               fue un destello solamente
pero un destello que generó rencor
profunda rabia.

Más tarde pensé mejor
y me di cuenta
al compañero
al intelectual lo mataron
los excesos
excesos de la lucha
                       el compromiso
                          la militancia
        excesos de la franqueza
                                la pasión
                                                en una sociedad de mascaradas.

Eso deja un legado –el legado de los que siempre se quebraron a sí mismos
                                                                                 por una humanidad más digna
y se van sin haber completado su programa: sin exageraciones,
                                                                                  sin presunciones,
                                                                                    sin misticismo,
                                                                                      sin arrebatos heroicos.
Nos queda mucho, hermano,
UN PROGRAMA
Ni la bronca
  ni el dolor que desgarra internamente,
    ni siquiera el puto cáncer
      van a paralizarlo
                                    vamos a continuarlo, hermano,
                                             vamos a continuarlo 

viernes, 12 de agosto de 2011

Epitafio

Aquí yace 
   quien quiso ser
      viento
         y fue
            sólo
               una hoja...