Quiero tu silencio,
aunque me angustie y
me enloquezca, quiero
ese silencio que nos une y
nos separa, a veces, ese silencio
fracturado por tu mirada profunda y
y amplia y atronadora.
Quiero tu silencio por la madrugada, para calmar
los ruidos furiosos que vienen del interior y engendran ecos...
Es curioso cómo la distancia adquiere formas tan diversas, a veces...
Frankieología pura. Poética de la experiencia. Fragmentos de una vida hechos poesía (o simulacros de poesía). Textos híbridos de un flâneur tercermundista.
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domingo, 9 de junio de 2013
domingo, 19 de mayo de 2013
jueves, 17 de enero de 2013
Miedo
El sonido lejano y conocido del canto de un grillo,
las aspas de un ventilador prehistórico que giran
rítmicamente,
las gotas de lluvia sobre las chapas del techo viejo,
las voces, las ironías y las humoradas familiares
de todo un día largo y caliente,
se agolpan ahora, todos,
desordenados, claros,
en las primeras horas
de este jueves húmedo,
remoto y salteño…
¿Oís? Esta madrugada es presa fácil para
la melancolía y
el miedo…
El miedo que se junta y se retuerce muy adentro,
después de un largo mes sin verte…
Claro: a veces, tener miedo es
–solo a veces– un pasatiempo de
la melancolía y
el amor…
Hace un rato dijiste que extrañabas mis textos
y está bien: el cuerpo y el alma están
hechos
de lenguaje,
de palabras.
Estas palabras soy yo.
Me doy porque
no estás acá conmigo
para sentir estos mismos sonidos
vanos, ruidos…
Amor, acá, lejos de todo –de Vos–,
solo quiero saberte mío…
No quiero tener miedo.
las aspas de un ventilador prehistórico que giran
rítmicamente,
las gotas de lluvia sobre las chapas del techo viejo,
las voces, las ironías y las humoradas familiares
de todo un día largo y caliente,
se agolpan ahora, todos,
desordenados, claros,
en las primeras horas
de este jueves húmedo,
remoto y salteño…
¿Oís? Esta madrugada es presa fácil para
la melancolía y
el miedo…
El miedo que se junta y se retuerce muy adentro,
después de un largo mes sin verte…
Claro: a veces, tener miedo es
–solo a veces– un pasatiempo de
la melancolía y
el amor…
Hace un rato dijiste que extrañabas mis textos
y está bien: el cuerpo y el alma están
hechos
de lenguaje,
de palabras.
Estas palabras soy yo.
Me doy porque
no estás acá conmigo
para sentir estos mismos sonidos
vanos, ruidos…
Amor, acá, lejos de todo –de Vos–,
solo quiero saberte mío…
No quiero tener miedo.
jueves, 7 de junio de 2012
Abismo
escucho una canción
no le tengas miedo al abismo dice
modo reproducción continua
entonces resuenan las palabras de
un tiempo mejor
qué lástima que tengas que irte
ahora al mediodía
dale decímelo ahora que no te veo
me encantás
de quién me abuso de vos me abuso
y juntas vienen otras
las de un tiempo todavía ignorado
la angustia y la ansiedad del no saber
cuesta desasirse de eso
un día gélido de este otoño chaqueño que
se mete hasta las vísceras y estremece
como se estremecen la carne y el alma cuando
tu mano y la mía
se confunden delirantes
en esas madrugadas frenéticas
de sudor, sangre, saliva, piel que
son abismo
barranco
precipicio
pendiente sin fin
la caída libre es tentadora
y al final se goza eso de pender
al borde de este averno pasional
martes, 22 de mayo de 2012
lunes, 14 de mayo de 2012
Puntos suspensivos
si yo te digo que esos puntos suspensivos son demasiado tentadores
creeme...
si los sms ya no corren más
como cuando yo era pendejo y vos...
bueno, vos...
VOS ERAS OTRA COSA
si los sms ya no corren más, como entonces,
entonces está WhatsApp
tentación, respuesta instantánea, sacro wi-fi
madrugadas
palabras van
palabras vienen
siempre se mueven
pero, creeme, esos puntos suspensivos son demasiado tentadores...
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