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sábado, 23 de julio de 2016

Medidas

la medida del tiempo
la medida de las miradas
la medida de los abrazos
la medida de las palabras
la medida del vacío
de las distancias de lo igual
y de lo otro de lo sublime y
del horror de lo conocido y
lo desconocido de lo dicho
y lo no dicho de los padres que no fueron
de los planes sin hacer del camino que sigue
de tantas decisiones dejadas por toda la casa y
los lugares y la gente conocida en tanta vida, corta...

jueves, 2 de enero de 2014

Dos

Cerrando los ojos se ve mejor.
Uno se mira fijo por dentro y
entiende más las palabras y
las decisiones, los cambios y 
las obsesiones de ayer y de hoy.
Se leen las canciones y las imágenes 
del tiempo y esos ratos de abrazos y
de manos firmes y grandes y fuertes. 
Se huelen los aromas de los lugares
nuestros y se palpan las cosas que 
vendrán infinitas, quizás pronto o 
tal vez más tarde, pero incesantes…
Se entiende que el ser de uno 
se enreda con el ser de un otro 
desafiándolo y haciéndolo mejor.
Que una vez que dos destinos 
amarran juntos, juntos caminan
confundiéndose con los sonidos,
las texturas y los colores del mundo. 
Que uno es otro y que el otro es uno, 
que sí nos hacemos bien, siempre. 
Cerrando los ojos se ve mejor.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Ocaso

While the short waves 
sends chaos around us, 
I don't hear a thing... 

La tarde aplasta los
cuerpos húmedos que 
atraviesan las calles de
esta ciudad apagada.

Las ideas andan furiosas
y se mueven más que las
cosas cotidianas y las 
                      persianas 
de concreto y de metal.

Las almas no se miran a 
los ojos, se guardan sus
absurdos y sus locuras
(pero hay vacíos que 
                           reclaman).

Hay sonidos pasajeros
de sirenas y otros, eternos,
de demencia y de dolor y 
un crepúsculo gris...










viernes, 6 de diciembre de 2013

Nadar


¿Cómo nada un pez
                          al revés?
¿Cómo será deslizarse así
contra las corrientes, contra 
el sentido de las aguas y
                         las cosas?
¿Nadan de a dos los peces
al revés o es que lo hacen 
                             solos?
¿Acaso se parecen sus historias
a las nuestras y hay un lazo 
íntimo entre las aguas y la tierra?
¿Saben mirar y sentir, saben pensar
y amar, como Vos, los peces al revés?
Son indescifrables y misteriosos ellos,
                         los que nadan al revés.

Hay algunas de sus cosas que se
nos escapan, como se escapan tus miedos
con los días que se van como un riachuelo que
corre rápido por entre las piedras del cerro...

Ojalá que naden siempre, así, como siempre,
                    lejos, muy lejos, y sin cesar...


sábado, 30 de noviembre de 2013

Entremés

Los saludos inevitables y 
las risas y las sonrisas 
                          exageradas.
La puesta de una obra clásica
a cargo de un grupo de travas.
Los aplausos a destiempo y 
las críticas letradas y apuradas
en las veredas atroces y
                       resistencianas.
Gente más o menos soportable.
La atención insostenible y 
la escucha más flotante cada vez. 
(Pero Vos y tu mirada están ahí.) 
Hay que dejar de criticar 
las palabras y preocuparse por
los hechos y las ideas.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

¿Cómo se mide la distancia
entre amar y querer? 
¿Sólo un juego sutil del
lenguaje y sus redes?
¿En qué se parecen ambas
a mirar y a ver?

lunes, 19 de agosto de 2013

18 de agosto

Fue después de 
una noche intranquila
que tuviste la idea de plantearme
la prueba de conocer a tus viejos, de
estar con ellos por primera vez.
Tan imprevisto fue todo que
pensé que querías proponerme un
challenge, una pena por haberte
hecho pasar un mal rato la noche anterior.

Después de mirarte muy bien a los ojos y
de pensarlo un poco mejor, entendí que
esto era, en realidad, el testimonio claro de
una confianza que crece y que espera
una justa y sana retribución.

La palabra plena de tu viejo, 
la mirada honrada de tu vieja, 
y una tarde rara de domingo,
correntino, soleado y feliz.

Tu abrazo fuerte y sincero,
tu beso y tu sexo y tus manos 
que me acarician el alma y la piel.

Sentir que sos feliz, 
construir un destino...
no quiero frustrar tu deseo.

domingo, 4 de agosto de 2013

Domingo
22.02
La mirada perdida en el vacío
El pensamiento que grita
Vos..., que no estás

domingo, 9 de junio de 2013

Distancia

Quiero tu silencio,
aunque me angustie y
me enloquezca, quiero
ese silencio que nos une y
nos separa, a veces, ese silencio
fracturado por tu mirada profunda y
                            y amplia y atronadora.

Quiero tu silencio por la madrugada, para calmar          
los ruidos furiosos que vienen del interior y engendran ecos...

Es curioso cómo la distancia adquiere formas tan diversas, a veces...



lunes, 27 de mayo de 2013

Perder el miedo

Una mirada que se pierde
desconcertada, lejana, igual
a la de hoy: rebelde, renegada y 
pretendidamente anárquica.

La imagen desgarbada es 
también como esa que conocí 
hace más de un año ya en
una esquina irreal del Chaco:
esos pelos que no están
cómodos, que quieren 
salirse de los límites estrechos de
un cráneo demasiado rígido.

¿Qué estarías pensando entonces?
¿Habrás imaginado un futuro como
este, del que no cesás de renegar?
¿Cumplir años era ya la fatalidad
hecha celebración, la cercanía 
cada vez más clara de un fin?
¿Habrás fantaseado por un 
segundo fugaz siquiera que 
ahora las cosas tampoco tendrían
un sentido acabado, que nada
ni nadie nos muestra un camino
y que estamos, así, arrojados
                                 al mundo
en soledad?

No sé que pensabas, pero
sé que esos ojos ya estaban
cargado de preguntas y de
búsquedas, de disensos
e introspecciones, pero
también de desconfianza y
desasosiego...

Amor, ni ayer ni hoy, 
nadie nos salva -lo siento- del 
absurdo de esta vida pero
dejame que hoy te dé la mano y
camine con vos, hasta
perder el miedo, dándote
la mano, aunque sea...



martes, 29 de enero de 2013

Relato


Por el alma de cobre de los cables un fantasma /
recorre el mundo (...)

Bruno Di Benedetto.


Tantos espacios llenos
(tan vacíos otros)
tanta geografía explorada
(y por explorar…)

la sonrisa tímida
las palabras breves
la risa calculada
la mirada extraviada
el sudor intranquilo
los libros leídos
las historias inventadas…

El relato fragmentado de
                     una vida
                                     por Twitter
Instagram, Facebook, Flickr…

La psicosis construida
por esta incesante
realidad
on-line
hashtags taps recent clicks
favs y retuits
likes que
aparecen y
d e s a p a r e c e n…

¿Dónde se guardan tantas cosas?,
                                           decime,
¿cómo se hace un inventario?,
¿cómo se ordena un mundo
después del caos y del asombro?

No respondas, dejá…
Sé que te gusta
dejar
muchas cosas
sin respuesta…

Ya veré dónde guardo
yo, dónde ordeno
tanto…

Habrá, quizás, una carpeta
en alguna nube virtual,
que soporte la locura,
o el exceso. 


Cu-erre (?)

lunes, 20 de agosto de 2012

Cuatro meses

"Algunos sienten la lluvia. Otros sólo se mojan". B. M. 


¿Te das cuenta de que el invierno no va a volver?, digo,
mientras miro cómo la lluvia hiere la atmósfera
de esta mañana de lunes de agosto, acá, en Resistencia…
Y el calor del asfalto asciende y envuelve los cuerpos…
Y tu mirada se pierde en algún punto de este horizonte gris…
Y tu rostro sólo ensaya una sonrisa como respuesta…

Mucho antes de este parco intercambio de palabras y gestos,
los dos presentimos que hay mucho que no va a volver…
Ahora, una sensación difícil de aceptar nos arrebata
(y nos conmueve…), el se-acabó-lo-que-se-daba…

Pero ya pasó mucho tiempo, amor,
y si todas las cosas que pasaron
ya no van a volver como tales,
como reflejos perfectos de la experiencia,
como copias exactas de todo lo vivido,
van a volver, sí, como un estremecimiento,
                                                               un ímpetu
que vigorice lo nuevo y nos deje seguir creciendo…

Incluso los veranos más gozosos son lacerados por el otoño
y exterminados por el invierno…
Sólo este duelo suntuoso
garantiza que
el mundo
pueda
darnos
            otra primavera…


domingo, 5 de agosto de 2012

When words seem not enough...


es cuando me sumerjo en un remanso (ciénaga, de a ratos)
de minuciosos sonidos y aromas que traen imágenes 
de un tiempo en el que no había 
tanto sentido impenetrable...
incauta existencia…

entonces no había el frío estremecedor de tu piel
ni tantas palabras contenidas en una mirada
ni tantas preguntas vanas…

sólo arroyo montaña piedra bosque claro
y dos pupilas que observaban 
sin saber ni querer saber…

pero, ahora, con vos…
ya no...

AHORA es cuando

words 
          seem
                   not 
                        enough

para contener tanto en tan poco… 

y me quedo en este remanso
(ciénaga, de a ratos…)








domingo, 29 de julio de 2012

Prescindir

quiero poder prescindir (así...) del lenguaje
de las palabras y, por eso,
del pensamiento (a veces...)
y también del tiempo
y del olfato
y del tacto
y de la mirada
y del sentimiento
y de los espacios...
ser ave
ser piedra
ser agua
existencia cíclica
sin más...

no decir
no pensar
ni sentir

miércoles, 25 de julio de 2012

Wipe that tear away...



algunas veces soy feliz, como ahora...

un beso tibio
una caricia sincera...
un abrazo profundo...
una mirada tranquilizante...
el calor rebosante de otro espíritu
y otro cuerpo sobre mi cama...

engañarse a sí mismo y decirse 
que con eso es suficiente...
el deseo perenne de sentirse completo...

algunas veces soy feliz… como ahora...

lunes, 9 de julio de 2012

La dulce impaciencia


Es la impaciencia de quererte
         la que me mueve en estos días
la impaciencia de saber que
uno de estos días podrías no estar ya
y, por eso, la impaciencia loca de querer agotar todas las experiencias
todos los sentimientos en veinticuatro o cuarenta y ocho horas
que se diluyen, fatalmente, como un montón de polvo entre los dedos
la impaciencia que genera tu ternura infinita
cuando, en silencio, concentrás tu mirada
y tus pensamientos en algún punto desconocido para mí
y tu rostro está en absoluta calma, distendido,
y tus ojos brillan más que siempre
y tu sonrisa es más real, más sublime…
la impaciencia de observarte en el súmmum de la excitación y el placer
y sentir esa conexión tan íntima muy adentro, y emocionarse hasta la médula
la impaciencia desgarradora de querer cuidarte cuando te veo débil
la impaciencia de saberte incalculablemente bueno, incalculablemente auténtico
por un gesto, por un acto pequeño pero enorme, por el amor y el odio fusionados
pero, además, la impaciencia de saberte inteligente, pensante y racional
la impaciencia inagotable de sentir que no hay error en todo esto
porque me hacés inmensamente feliz, en cada momento que estamos juntos
la impaciencia de saber que, por momentos, no existe nada más que vos, Amor…
Es la dulce impaciencia de quererte, Amor… 


jueves, 14 de junio de 2012


“…no cabe esperar que aquello que permanece sea lo mismo, pues el solo hecho de su repetición ya lo hace diferente; es decir: en la repetición, lo mismo vuelve como diferente.” C. B.

El contador es exacto
(o al menos eso parece:
en un mundo inexacto,
¿puede haber contadores exactos?,
¿acaso eso importa realmente?).
En este instante
van cincuenta y tres días,
trece horas, cinco minutos
y cincuenta segundos
desde esa tarde-noche
de aquel viernes húmedo  
y resistenciano en que
el tiempo decidió
no esperar más
(un viernes más
pero diferente…).
Estabas ahí sentado
(lo recuerdo bien…),
escuchando música,
abstraído del mundo,
fuera de este mundo...
(de algún modo, siempre supe
que vos no eras de este mundo,
estabas/estás más allá…).
Por eso no supiste que
antes de desconectarte
y bajarte a esta realidad
por un momento
yo había estado observándote;
un haz de luz solar
hacía de la escena algo irreal,
la fragmentaba en cientos
de porciones diferentes,
caleidoscópicas,
y eso te hacía más inasible…
Después de un saludo indeciso
nos cruzamos a ese bar,
el tiempo corría sin cesar
mientras las botellas se vaciaban.
Tu mirada, tu sonrisa, tus “no no”
me obsesionan desde entonces…
Me obsesiona cada encuentro,
cada nueva ocasión…
Noche-garage, Camba Cuá,
2 de Febrero, Battle Ship,
Mitre y el hombre elefante...
Hay algo iterativo en todo esto
pero cada vez es diferente…
CADA VEZ ES DELICIOSAMENTE DIFERENTE…


lunes, 4 de junio de 2012

¿Te puedo decir "Amor"?


Me gusta la ansiedad de la espera, de saberte lejano y cercano cuando vamos a encontrarnos
Me gustan las travesuras a las que me estás acostumbrando, como un niño terrible
Me gusta estar en la cornisa de las normas, pararnos ahí los dos y juntos mirar el mundo,
                                                                                                                                                  como indiferentes
Me gusta saber que tu olor, tu calor, tu pelo, tu sonrisa y tus labios son un poco míos algunas veces
Me gusta cada segundo que tu mirada se posa sobre la mía y me inquieta-tranquiliza
Me gusta cuando el silencio se posa sobre nosotros y no hay más que tocarnos sin escrúpulos
Me gusta cuando tu mano se entrelaza con la mía y me deja sentirte muy adentro
¡Me gustás tanto cuando te beso y te abrazo! (momento deseado...) 
Y, después de todo eso, me gusta escuchar el silencio y tu respiración, ya no mío sino de Morfeo
Me gusta disfrutar de los momentos con el Frankie que estoy conociendo y recorriendo
Aunque también me gusta cuando Frankie deja de ser un poco Frankie y es sólo Amor
Me gustás demasiado, Amor…
¿Te puedo decir “Amor”?



martes, 22 de mayo de 2012

"¡Eh, dejen de ser putos!"

Definitivamente, en nuestra sociedad “occidental y cristiana”, cuerpo, género, sexo y placer siguen siendo conceptos poco comprendidos por la mayoría. Y por eso mismo es que sigue generando tanto escándalo intentar alterar la norma heterocéntrica, aunque sea en gestos más bien mínimos, cotidianos (pero, si se lo piensa un poco, es en la cotidianeidad donde debe concretarse el cambio social-cultural, ¿no?).

    Estas lucubraciones iniciales vienen a cuento por una experiencia que viví durante el último sábado. Como sabemos, el espacio público es el espacio del ser ciudadano por excelencia. Aquel día, con la persona que me acompaña en estos tiempos, quisimos darle existencia real a este lugar común sobre la ciudadanía y su ejercicio (aclaro, no de manera consciente sino porque se dio de ese modo). Por eso es que, en ese espacio público (más precisamente, en pleno centro de la ciudad capital del Chaco) nos besamos y nos abrazamos como cualquiera; fue un momento intenso, y no sólo por la pasión. Como fondo de la escena pasional, no se escuchó a Manzanero ni a Guadalupe Pineda (como podría pasar en la escena literaria más cursi y prototípica). Se escuchó, por el contrario, una serie de gritos, alaridos y bramidos como protesta ante nuestro amor. La lista de enunciados es bastante extensa, considerando que no fue poco el tiempo que pasamos ahí con mi compañero. “¡Eh, putos!”, “¡Eh, dejen de hacer eso!”, “¡¿Bueeee, vos viste lo que yo vi?!”, entre otras forman parte de esa lista. Pero hubo una expresión que me impactó especialmente: “¡Eh, dejen de ser putos!”, emitida con todo el ímpetu de un vozarrón masculino, latinoamericano y rebosante de doxa.

    A mi compañero y a mí, esas cosas nos dieron gracia. Y la verdad es que nos inyectaban, como una droga, más ganas de seguir desafiando los límites del discurso falocéntrico. Nada menos propio de nosotros que seguir los lineamientos de una masa injuriosa. Pero el “¡Eh, dejen de ser putos!” da para pensar. El ser puto caprichosamente ubicado en el mismo nivel de otros sintagmas como “ser delincuente”, “ser corrupto”, “ser asesino”, “ser adicto”. Claro, pero estos últimos sintagmas no refieren a esencias: refieren a accidentes; refieren a la biografía, no a la biología. Ser puto es una esencia (y al que dice lo contrario, ¡que lo demuestre!). ¿Cómo se puede dejar de ser? ¡Tanto que se habla en estos días del “derecho a ser”!

    Quererse, amarse ya no es ilegal en nuestro país. Pero queda un largo espacio por modificar: el espacio de las prácticas sociales, el espacio de las mentalidades. Y para eso hay que atreverse. Hay que jugarse. Cuesta ya que, sin duda, los riesgos son muchos más que los beneficios. Mas no se puede permanecer en silencio frente a la crueldad y el sufrimiento de otras personas. Personas con carne y pasión, pero también con razón, afectos y proyectos.  El non-sense se supera poniendo el cuerpo (propiedad personal y no enajenable): un beso, un abrazo, una caricia, una mirada son políticos. Hagamos política, entonces, en la cotidianeidad.  

    Pese a vivir en una tierra donde un beso puede ser subversivo, donde un abrazo puede ser transgresor y, en definitiva, donde el amor puede ser objeto de castigo social, mi orgullo por ser argentino sigue intacto. Sé que todo cambia. ¿Era Heráclito el que decía que “En los mismos ríos entramos y no entramos, pues somos y no somos los mismos”, no? Bueno, no hay situaciones históricas que se perpetúen porque son sólo eso, “situaciones”, eventuales, como los ríos heraclianos, como la arena de un campo de médanos. Pero necesitamos más olas y más viento.

    You may say I'm a dreamer but I'm not the only one… 




Insomnio

me gusta beber de tu mirada

y aliviar esta locura que me desgarra

en la soledad de mis madrugadas