Mostrando entradas con la etiqueta dolor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dolor. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de julio de 2016

Vil




Los rostros, las máscaras,
escenarios del ser,
imágenes apócrifas,
pedidos de clemencia.

Bosquejos de lo humano
en cuevas de existencia,
de tiempo y dolor,
                              sin cesar…

Tragedias cotidianas
ficciones eternas,
lo vil que se esconde
tras coloridos abalorios. 

domingo, 25 de octubre de 2015

Tanto

Me acuerdo de esas (tantas) veces en que permanecí en silencio en distintos lugares, con distintas personas. Y de esas (tantas) interpelaciones para que dijera algo, para que hablara, para que dijera, para que participara, para que pronunciara alguna palabra en medio de tanta palabra vacía. Interpelaciones envueltas en sorna: "ay, el tímido", "ay, Pablo no habla", "ay, habla demasiado...", y así, sin cesar. 

Todo eso dolía, porque sentía que la palabra me había sido negada desde siempre: mi sexualidad es constitutiva, yo no puedo escindirme en razón y sexualidad, como en dos mitades que se buscan y no se encuentran. Para mí, un chico gay nacido en Salta -bastión del deshumanismo católico- el mundo siempre era para otros, para los que estaban bien, para quienes habían sido sanos: mi palabra no podía aportar nada, era palabra enferma, palabra vana... ¿cómo querían que hablara? No me sentía útil ni valioso. 

sábado, 15 de agosto de 2015

Buscarse en los libros

Cuando salgo de casa y
la dejo sola, por horas,
la imagino recorriendo,
incesante y exhaustiva,
los caminos de libros de
mi biblioteca, con asombro,
muchas veces; con pesar,
otras tantas, con nostalgia...

La nostalgia de un pasado que
duele por todo lo que no dio,
por todo ese tiempo que no
florecía, aunque se lo regara
insistentemente.

A mi madre la imagino buscándose
en los libros que ahora puede asir,
oler, tener.

lunes, 10 de agosto de 2015

Nadie sabe

Nadie sabe de aquel tiempo
de carbón y leña, cuando llenabas
bolsitas de cuatro kilos y las estibabas
prolijamente en filas simétricas con base diez,
cuando te dolían los dedos después de tardes enteras
de anudar esas bolsitas sin cesar y tenías la cara muy negra.

Nadie sabe de esas cargas 
interminables de quebracho, toneladas que
venían del Chaco o de Santiago y colmaban 
el acoplado del camión de Tulio, punzantes, afiladas,
cuando te pasabas horas enteras con tu hermano o quien 
fuera, para descargar ese quebracho que prometía recompensa. 

Nadie sabe de esos tiempos de infancia sin luz,
sin espacio, sin padre.

Nadie sabe, en fin, que sos hoy
aquel que fuiste entonces, a los ocho,
a los diez años, al lado del mar salado y frío,
cuando trabajabas duro para otros y, sin saber,
para vos, que te forjabas un destino contra el viento
huracanado que venía del sur lejano y desconocido.

domingo, 21 de junio de 2015

Dolor

"Para escribir es necesario comprender."
Guillermo Saccomanno.

Nos vamos haciendo viejos
juntos y lejos, alternativamente.
Nuestras vidas siguen sólo
fundadas en literatura.
Como entonces, cuando 
a través del espejo de un 
colectivo urbano miraba
el tiempo que se iba 
incesante y me preguntaba
si todo lo que era más allá 
de mis ojos existía en verdad

Si la pampa llana y triste, 
si las casas bajas y oscuras,
o los padres que no están,
si los árboles exangües y 
las veredas y los desagües
y los tendales llenos de sol
existían más allá de mí. 

El tiempo duele en preguntas.  

sábado, 31 de enero de 2015

Creer

Dejame creer en algo que
no sea santo ni virgen,
sino cosa desflorada
inmemorialmente

Dejame creer en algo
cuando no creo en nada,
salvo en quien duele la
vida desde siempre

lunes, 9 de diciembre de 2013

Ocaso

While the short waves 
sends chaos around us, 
I don't hear a thing... 

La tarde aplasta los
cuerpos húmedos que 
atraviesan las calles de
esta ciudad apagada.

Las ideas andan furiosas
y se mueven más que las
cosas cotidianas y las 
                      persianas 
de concreto y de metal.

Las almas no se miran a 
los ojos, se guardan sus
absurdos y sus locuras
(pero hay vacíos que 
                           reclaman).

Hay sonidos pasajeros
de sirenas y otros, eternos,
de demencia y de dolor y 
un crepúsculo gris...










domingo, 8 de septiembre de 2013

Carry your world

No se puede entender cómo es
el dolor de no poder, de no
poder entrar adentro de tus
ojos y ver lo que ves, o estar
adentro de tus vértebras y
sentir todo lo que cargás
ahí, adentro...


lunes, 22 de julio de 2013

Espero cosas que nunca van a suceder.
De eso se trata el amor, a veces,
heridas por diversión,
ideas que iteran el 
                       dolor.

sábado, 11 de mayo de 2013

Peso

Un escarabajo una langosta un gorgojo una lombriz
una polilla una cucaracha una chinche una pulga
una araña un grillo una garrapata una mosca
una hormiga una mantis un piojo una cigarra
una libélula un gusano una termita un jején
un ciempiés un escorpión...

No sé qué soy hoy...

Pero siento el peso enorme
agotador del aire sobre 
mi caparazón...

Y me duelo y
doy vueltas sobre mí y
al final me quedo quieto y
ahí me quedo, pesado, solo,
agotado por lo mecánico del aire
y esta obligación de vivir, sin sentido, así...

No todo es como parece:
alguien me sostiene sobre su mano...


lunes, 1 de abril de 2013

"¿Y se confirmará en este caso que nada une tanto
 a las personas como una desgracia común?".

A. Chambers.

Se fueron los meses...

En el fondo, los unían sus enfermedades
sus traumas sus heridas sus conflictos
su dolor...

El tiempo es un genocida...
Algunas imágenes duran más...

jueves, 31 de enero de 2013

yo 
me duelo...

soy el espectro de un deseo... 

el mundo 
               s i g u e... 


Cada vez creo menos en todo
lo que me enseñaron alguna vez. 
¿No te pasa? Todo 
lo que me dijeron que era, 
todo lo que me dijeron que 
tenía que ser, 
lo que el mundo tiene que 
ser, 
la manera en que 
cada cosa del mundo es y está... 
Ya no creo en lo que creí...
To be or not to be... 

Then I've come to think of 
ignorance as a bliss.... 
¿No te pasa?


YO
me duelo...


domingo, 23 de diciembre de 2012


Un ruido penetrante de calor y de chicharras.

Un tumulto absurdo de cuerpos y de voces. 

La espera se extiende como un elástico viejo

y aplasta

el pecho

y la razón

como una enorme maza.  

Sólo tus ojos para calmar la sed, 

sólo tus manos para borrar la desolación

                                                       y el dolor… 

viernes, 19 de octubre de 2012

Seis meses

¡Todo era amor... amor! / (...) / con sus faltas de puntualidad, de 
ortografía; / con sus interrupciones cardíacas y telefónicas (...). O. G. 



El contador marca cerca de 183 días desde esa tarde... 
Y hay palabras y frases, caricias, canciones e imágenes,
de todos estos meses, que se agolpan enloquecidas
en mi retina, en mis dendritas y en mi alma-mundo... 
Y siento que hay cosas, de todos estos meses, que
están escritas con mi sangre y con mi sudor,
(inscritas en mi médula profunda y en mis huesos)
con tu sangre ardiente y con tu sudor salado
(incluso quisiera, ahora, escribir estos versos
con mi sangre para que veas cuánto te quiero
muy adentro de mí, fluyendo por mis venas).

Y algunas veces, en todos estos meses,
Tánatos nos visitó, sólo algunas veces,
y por su impulso quisimos
              torturarnos
              golpearnos
            amordazarnos
           descuartizarnos
         mordernos con ira
     desgarrarnos con pasión
  y matarnos, quizás, con dolor,
con demasiado dolor, amarnos...

Y es que de eso se trata el amor también
a veces, ¿no?, eso que duele tanto
que abrasa y conmueve,
confunde y atribula, 
pero, siempre,
obsesiona,
apasiona
y hace
crecer.

(quiero crecer con vos)








lunes, 10 de octubre de 2011

Nos queda mucho...

A mi amigo lo mataron –no pude decir murió–
las tabacaleras
pensé cuando,
en ese instante tórrido,
es decir, chaqueño –como él–,
supe de su partida…
A mi profesor
   A mi compañero
      A mi hermano
         A mi padre lo mataron las tabacaleras
         No fue claro
         una epifanía de la razón
         una agnición de los culpables
               fue un destello solamente
pero un destello que generó rencor
profunda rabia.

Más tarde pensé mejor
y me di cuenta
al compañero
al intelectual lo mataron
los excesos
excesos de la lucha
                       el compromiso
                          la militancia
        excesos de la franqueza
                                la pasión
                                                en una sociedad de mascaradas.

Eso deja un legado –el legado de los que siempre se quebraron a sí mismos
                                                                                 por una humanidad más digna
y se van sin haber completado su programa: sin exageraciones,
                                                                                  sin presunciones,
                                                                                    sin misticismo,
                                                                                      sin arrebatos heroicos.
Nos queda mucho, hermano,
UN PROGRAMA
Ni la bronca
  ni el dolor que desgarra internamente,
    ni siquiera el puto cáncer
      van a paralizarlo
                                    vamos a continuarlo, hermano,
                                             vamos a continuarlo