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miércoles, 6 de julio de 2016

Vil




Los rostros, las máscaras,
escenarios del ser,
imágenes apócrifas,
pedidos de clemencia.

Bosquejos de lo humano
en cuevas de existencia,
de tiempo y dolor,
                              sin cesar…

Tragedias cotidianas
ficciones eternas,
lo vil que se esconde
tras coloridos abalorios. 

jueves, 22 de enero de 2015

10 años

Nunca estuve tanto
                   en un solo lugar
¿Por qué este detenerse acá?
Tantos desgarros dentro,
tantas pasiones adormecidas,
el tiempo detenido, a veces, y
un destino que se aparece, recio.
Rostros que recuerdo levemente,
tras una niebla de tierra y pena.

El ser es un gigante que se te sienta encima.


miércoles, 10 de septiembre de 2014

Fragmentos

Se confunden las piezas de
un rompecabezas interno, se
desarman los músculos, los
                                 huesos,
la carne de tantos anhelos y
sudores y rostros más o menos
                             conocidos...

Un mar de sombras que se
mecen sin cesar y ocupan
estos lugares cada vez más
                           pequeños.

Un saco de fragmentos, de
restos que quedaron de
naufragios ignotos.

Eso soy.


sábado, 27 de abril de 2013


Yo,
la nada.

El mundo,
inconmesurablemente absurdo.
Ancho, ajeno. A veces, de a ratos, parece
tener algún sentido, pero no alcanza, no calma...

Solo el humano abrazo, la caricia tibia sobre el rostro,
quizás... Solo TU abrazo, rodeado de silencio, sin palabras.
¿Para qué? Ellas tampoco alcanzan cuando el alma está sedienta...


lunes, 20 de agosto de 2012

Cuatro meses

"Algunos sienten la lluvia. Otros sólo se mojan". B. M. 


¿Te das cuenta de que el invierno no va a volver?, digo,
mientras miro cómo la lluvia hiere la atmósfera
de esta mañana de lunes de agosto, acá, en Resistencia…
Y el calor del asfalto asciende y envuelve los cuerpos…
Y tu mirada se pierde en algún punto de este horizonte gris…
Y tu rostro sólo ensaya una sonrisa como respuesta…

Mucho antes de este parco intercambio de palabras y gestos,
los dos presentimos que hay mucho que no va a volver…
Ahora, una sensación difícil de aceptar nos arrebata
(y nos conmueve…), el se-acabó-lo-que-se-daba…

Pero ya pasó mucho tiempo, amor,
y si todas las cosas que pasaron
ya no van a volver como tales,
como reflejos perfectos de la experiencia,
como copias exactas de todo lo vivido,
van a volver, sí, como un estremecimiento,
                                                               un ímpetu
que vigorice lo nuevo y nos deje seguir creciendo…

Incluso los veranos más gozosos son lacerados por el otoño
y exterminados por el invierno…
Sólo este duelo suntuoso
garantiza que
el mundo
pueda
darnos
            otra primavera…


lunes, 9 de julio de 2012

La dulce impaciencia


Es la impaciencia de quererte
         la que me mueve en estos días
la impaciencia de saber que
uno de estos días podrías no estar ya
y, por eso, la impaciencia loca de querer agotar todas las experiencias
todos los sentimientos en veinticuatro o cuarenta y ocho horas
que se diluyen, fatalmente, como un montón de polvo entre los dedos
la impaciencia que genera tu ternura infinita
cuando, en silencio, concentrás tu mirada
y tus pensamientos en algún punto desconocido para mí
y tu rostro está en absoluta calma, distendido,
y tus ojos brillan más que siempre
y tu sonrisa es más real, más sublime…
la impaciencia de observarte en el súmmum de la excitación y el placer
y sentir esa conexión tan íntima muy adentro, y emocionarse hasta la médula
la impaciencia desgarradora de querer cuidarte cuando te veo débil
la impaciencia de saberte incalculablemente bueno, incalculablemente auténtico
por un gesto, por un acto pequeño pero enorme, por el amor y el odio fusionados
pero, además, la impaciencia de saberte inteligente, pensante y racional
la impaciencia inagotable de sentir que no hay error en todo esto
porque me hacés inmensamente feliz, en cada momento que estamos juntos
la impaciencia de saber que, por momentos, no existe nada más que vos, Amor…
Es la dulce impaciencia de quererte, Amor… 


domingo, 10 de junio de 2012

Silencio


El silencio de esta mañana de domingo es infinito
se parece al reflejo de tu silencio
que me enajena desde anoche

Anoche, cuando me dormí pensando en vos
y soñé
el ritmo pausado de tu respiración
(tu rostro sobre mi cuello)
el pulso incesante de tu corazón
(mi mano sobre tu pecho)
cada centímetro de tu piel
(el roce cálido de la materia)
cada facción, cada ángulo, cada recoveco
el breve espacio de tu cuerpo
que, ahora, en esta mañana de junio
no puedo poseer, fatalmente…

Anoche te soñé y así pude tenerte
al menos durante unos instantes
No sé por qué pienso en ruinas circulares
No quiero una repetición de esa calamidad

Pero el silencio se expande, desde anoche… 

lunes, 21 de mayo de 2012

Rafaela


               Mientras te observo más que siempre, más que nunca,
                 (hAy algo diferente hoy: quizás las ansias, el deseo, inagotables como tu encanto)
                  eXploro –intento explorar– el mundo que se abre en tu mirada, me sumerjo ahí
                   sIn pedir permiso, buceo, escalo, camino, aguzo los sentidos, hay llanos y cordilleras
                   Me dejo llevar, huelo, toco, escucho, no pestañeo, no quiero perderme
         la músIca de fondo insiste en ser parte de la escena y vos parecés moverte al compás
              la cLaridad del velador sobre la mesa te ilumina el rostro y se refleja en tus pupilas
               tu Imagen es más perturbadora que siempre, un halo especial, un atractivo que se amplifica
     vos lo sAbés, te encanta, a tu espíritu de niño atípico le gusta jugar con eso, lo divierte demasiado
             cuáNto afecto, cuántos besos, cuántos abrazos pide este niño grande que
   un sábadO a la noche, en un resto bar, juega a amar y ser amado