Los días y las noches forman
torres enormes unos sobre otros,
igual que los miedos, que van y
vienen, a veces, como el cielo y
como las palabras que usamos
siempre, para amarnos
bien
o
mal.
Hay espacios grandes de tanto
dar, que no están agotados
ni jamás lo van a estar.
Hay algo en todo esto quizás
un poco difícil de explicar, un
lazo nuestro, íntimo y sutil.
Una hora (o muchas horas), una
historia revelada, una mano que
presiona y calma, una sonrisa
tuya, los cuerpos y las sombras,
un camino que se hace nuestro.
¡Lo vasto en vos y yo!
Y todo sigue palpitando,
todo abierto al dar...
Frankieología pura. Poética de la experiencia. Fragmentos de una vida hechos poesía (o simulacros de poesía). Textos híbridos de un flâneur tercermundista.
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domingo, 20 de octubre de 2013
sábado, 3 de agosto de 2013
Prisma
A veces no me parezco a
nada de lo que pienso o siento, de
lo que creía que podría ser ahora cuando
todavía podía creer, mucho más que
en este momento...
Siento, a veces, de a ratos, que hay heridas que
vinieron conmigo, que son mi doble interno, y que
la vida, los años,
fueron
solo un prisma que propagaron lo que ya estaba, el
haz de encantos y desencantos, de luces pero también de
sombras...
Sé que hoy estás Vos, ¡pero nos parecemos tanto!,
como mi alma y este cielo de aluminio que veo por la ventana.
nada de lo que pienso o siento, de
lo que creía que podría ser ahora cuando
todavía podía creer, mucho más que
en este momento...
Siento, a veces, de a ratos, que hay heridas que
vinieron conmigo, que son mi doble interno, y que
la vida, los años,
fueron
solo un prisma que propagaron lo que ya estaba, el
haz de encantos y desencantos, de luces pero también de
sombras...
Sé que hoy estás Vos, ¡pero nos parecemos tanto!,
como mi alma y este cielo de aluminio que veo por la ventana.
sábado, 20 de julio de 2013
Un día cualquiera
Acá, las calles son infinitas y jamás se bifurcan,
se extienden hasta un punto del cielo gris que no
distingo, junto con los árboles, las puertas, las
ventanas, las rejas, las ruedas, las personas, que
no se acaban y a veces te llenan, te agobian, te
rasgan las vísceras con la ira contenida, con
los látigos de un verbo atrofiado pero intenso.
Las letras, las ideas, los segundos se
repiten, se replican como una hélice doble,
primigenia, humana...
Palabra, razón y tiempo que duelen, que somos.
Ojalá seamos amor también un día cualquiera, que
vos y yo podamos andar por ahí, infinitos, de la mano,
juntos, como ayer, como hoy...
se extienden hasta un punto del cielo gris que no
distingo, junto con los árboles, las puertas, las
ventanas, las rejas, las ruedas, las personas, que
no se acaban y a veces te llenan, te agobian, te
rasgan las vísceras con la ira contenida, con
los látigos de un verbo atrofiado pero intenso.
Las letras, las ideas, los segundos se
repiten, se replican como una hélice doble,
primigenia, humana...
Palabra, razón y tiempo que duelen, que somos.
Ojalá seamos amor también un día cualquiera, que
vos y yo podamos andar por ahí, infinitos, de la mano,
juntos, como ayer, como hoy...
domingo, 16 de junio de 2013
Impenetrable
Un lugar no lugar donde
el cielo es más grande y
el sol sale, enorme, de la tierra,
por el sur,
donde la gente es como vos y
como yo, pero más auténtica,
sin duplicados, sin imitación.
Solo las vizcachas y las tunas y el mistol
se propagan (hasta el infinito quizás).
Un lugar en el norte, verde y
marrón, donde los caminos y
los montes no se bifurcan, jamás.
el cielo es más grande y
el sol sale, enorme, de la tierra,
por el sur,
donde la gente es como vos y
como yo, pero más auténtica,
sin duplicados, sin imitación.
Solo las vizcachas y las tunas y el mistol
se propagan (hasta el infinito quizás).
Un lugar en el norte, verde y
marrón, donde los caminos y
los montes no se bifurcan, jamás.
lunes, 26 de noviembre de 2012
Desnudar las palabras
desnudar la palabras, arrancarles la ropa y hacerles el amor,
sin descanso, con pasión y sin control,
e incluso así no saber si los versos que construyo expresan lo que siento
verdaderamente, muy adentro, acá, en la médula, en mis nervios...
creo que nada es tan exacto como el silencio de esta siesta sola y vacía
con olor a tierra triste y a pasto seco, regados por una lluvia débil,
o como el canto melancólico de unos gorriones desgarbados
ni como el gris abrumador del cielo que observaba recién
cuando volvía a casa,
y te pensaba,
y te añoraba...
sin descanso, con pasión y sin control,
e incluso así no saber si los versos que construyo expresan lo que siento
verdaderamente, muy adentro, acá, en la médula, en mis nervios...
creo que nada es tan exacto como el silencio de esta siesta sola y vacía
con olor a tierra triste y a pasto seco, regados por una lluvia débil,
o como el canto melancólico de unos gorriones desgarbados
ni como el gris abrumador del cielo que observaba recién
cuando volvía a casa,
y te pensaba,
y te añoraba...
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