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sábado, 19 de marzo de 2016

Altar

Hay un altar en la escuela
y no es de saber
sino de odio

Odio por ósmosis
Violencia por ósmosis
Prejuicios por ósmosis
Ignorancia por ósmosis

Los velos de la atrocidad,
estampitas que se ofrecen
                                 crueles
a cambio de la nada de la fe.

No hay saber, altares
t   a   n    s   o  l   o

sábado, 15 de agosto de 2015

Buscarse en los libros

Cuando salgo de casa y
la dejo sola, por horas,
la imagino recorriendo,
incesante y exhaustiva,
los caminos de libros de
mi biblioteca, con asombro,
muchas veces; con pesar,
otras tantas, con nostalgia...

La nostalgia de un pasado que
duele por todo lo que no dio,
por todo ese tiempo que no
florecía, aunque se lo regara
insistentemente.

A mi madre la imagino buscándose
en los libros que ahora puede asir,
oler, tener.

lunes, 3 de marzo de 2014

Lugar

Te sentía cercano
en ese lugar distante y
familiar a la vez, lleno de
gestos que a veces olvido en
mi soledad de siempre, las palabras y
las risas familiares de un domingo que
se extiende lejos, en el horizonte pesado de
este río enorme que me trajo alguna vez, sin que
                                                       me diera cuenta...

Contuve mis gestos y mis palabras para llenarme de tu lugar,
los ojos bien abiertos, las memorias sensorial y visual ávidas,
repletas, un día entero que me hizo bien, adentro...

Vos conmigo
                    todo el tiempo.

lunes, 27 de mayo de 2013

Perder el miedo

Una mirada que se pierde
desconcertada, lejana, igual
a la de hoy: rebelde, renegada y 
pretendidamente anárquica.

La imagen desgarbada es 
también como esa que conocí 
hace más de un año ya en
una esquina irreal del Chaco:
esos pelos que no están
cómodos, que quieren 
salirse de los límites estrechos de
un cráneo demasiado rígido.

¿Qué estarías pensando entonces?
¿Habrás imaginado un futuro como
este, del que no cesás de renegar?
¿Cumplir años era ya la fatalidad
hecha celebración, la cercanía 
cada vez más clara de un fin?
¿Habrás fantaseado por un 
segundo fugaz siquiera que 
ahora las cosas tampoco tendrían
un sentido acabado, que nada
ni nadie nos muestra un camino
y que estamos, así, arrojados
                                 al mundo
en soledad?

No sé que pensabas, pero
sé que esos ojos ya estaban
cargado de preguntas y de
búsquedas, de disensos
e introspecciones, pero
también de desconfianza y
desasosiego...

Amor, ni ayer ni hoy, 
nadie nos salva -lo siento- del 
absurdo de esta vida pero
dejame que hoy te dé la mano y
camine con vos, hasta
perder el miedo, dándote
la mano, aunque sea...