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lunes, 27 de mayo de 2013

Perder el miedo

Una mirada que se pierde
desconcertada, lejana, igual
a la de hoy: rebelde, renegada y 
pretendidamente anárquica.

La imagen desgarbada es 
también como esa que conocí 
hace más de un año ya en
una esquina irreal del Chaco:
esos pelos que no están
cómodos, que quieren 
salirse de los límites estrechos de
un cráneo demasiado rígido.

¿Qué estarías pensando entonces?
¿Habrás imaginado un futuro como
este, del que no cesás de renegar?
¿Cumplir años era ya la fatalidad
hecha celebración, la cercanía 
cada vez más clara de un fin?
¿Habrás fantaseado por un 
segundo fugaz siquiera que 
ahora las cosas tampoco tendrían
un sentido acabado, que nada
ni nadie nos muestra un camino
y que estamos, así, arrojados
                                 al mundo
en soledad?

No sé que pensabas, pero
sé que esos ojos ya estaban
cargado de preguntas y de
búsquedas, de disensos
e introspecciones, pero
también de desconfianza y
desasosiego...

Amor, ni ayer ni hoy, 
nadie nos salva -lo siento- del 
absurdo de esta vida pero
dejame que hoy te dé la mano y
camine con vos, hasta
perder el miedo, dándote
la mano, aunque sea...



lunes, 4 de junio de 2012

¿Te puedo decir "Amor"?


Me gusta la ansiedad de la espera, de saberte lejano y cercano cuando vamos a encontrarnos
Me gustan las travesuras a las que me estás acostumbrando, como un niño terrible
Me gusta estar en la cornisa de las normas, pararnos ahí los dos y juntos mirar el mundo,
                                                                                                                                                  como indiferentes
Me gusta saber que tu olor, tu calor, tu pelo, tu sonrisa y tus labios son un poco míos algunas veces
Me gusta cada segundo que tu mirada se posa sobre la mía y me inquieta-tranquiliza
Me gusta cuando el silencio se posa sobre nosotros y no hay más que tocarnos sin escrúpulos
Me gusta cuando tu mano se entrelaza con la mía y me deja sentirte muy adentro
¡Me gustás tanto cuando te beso y te abrazo! (momento deseado...) 
Y, después de todo eso, me gusta escuchar el silencio y tu respiración, ya no mío sino de Morfeo
Me gusta disfrutar de los momentos con el Frankie que estoy conociendo y recorriendo
Aunque también me gusta cuando Frankie deja de ser un poco Frankie y es sólo Amor
Me gustás demasiado, Amor…
¿Te puedo decir “Amor”?