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miércoles, 24 de abril de 2013

Like a lifetime

Guardo los fragmentos de doce meses en una agenda:
pasajes, entradas, palabras, sensaciones y sonidos... 

No sé qué me lleva a este oficio compulsivo de acumular, 
pero sospecho que quiere ser un modo de tenerte, 
aunque sea en fracciones, un poco más cerca de mí...

Porque muchas cosas pasaron en todos estos días 
(like a lifetime...) pero seguro es que amo tu yo
igual que en el otoño pasado: hoy, sin embargo,
no nos unen solo sílabas sueltas, solo diálogos
                                                                    parcos.

Sabés que los dos estamos más abiertos, más
receptivos y empáticos; sabés que yo te estoy
amando sin cesar, que hay obsesiones que no
admiten las respuestas fáciles de una terapia
freudiana o cognitiva; solo la pasión, solo el 
                                                                 delirio. 

Te sigo pensando y buscando, asirte en palabras,
en un oficio imposible pero impostergable,
para no perderte en el trajín absurdo de los días
que pasan, sin verte, sin sentirte, profundo y frágil,
caliente y calculador, inquieto y ansioso y cambiante...
Te llevo siempre conmigo (aunque no lo escriba) y 
                                                                          lo sabés.

No te olvides, Frankie, de que estoy y voy a estar,
aunque no lo pidas, aunque no lo digas: estoy y voy a estar,
con tu yo más fiel, con tu yo más auténtico y perturbador.  


sábado, 16 de marzo de 2013

Y vuelven
eventualmente
la horrible sensación
de ser un bueno para nada
y las ganas de ya no vivir, si es que
el afecto genuino está lejos de ser real...

jueves, 13 de septiembre de 2012

Que no nos mientan


Algunos dicen que dormir y soñar tienen algo
                                            parecido a la muerte.
Dormir y soñar serían, así, un dejar de ser…

Pero, si me preguntan a mí,
yo puedo decir, con pruebas fehacientes,
que dormir
              soñar, a veces, es
vivir más que siempre,
ser más que nunca…

¡Que no nos mientan
los asesinos de los sueños!
¡Que no nos mientan
los asesinos de la vida
                                        y el amor!

Anoche soñé con un viaje
y VOS ibas conmigo…
Un viaje por geografías
lejanas pero con aromas
                                     colores
                                          sensaciones
                                               temperaturas
que conozco bien…

Anoche soñé con vos y
nadie me va a decir a mí
que no lo viví
que no lo sentí
que no fui feliz…

¡Que no nos mientan
los asesinos de los sueños!
¡Que no nos mientan
los asesinos de la vida
                                        y el amor!

Anoche soñé que en el mundo
(en ESTE mundo) hay
un solo muchacho hermoso
y ese muchacho sos vos… 


jueves, 9 de agosto de 2012

Quiero...

No quiero las migajas de un amor... Quiero desagarrame el alma de tanto querer, de tanto amar... Quiero que mi locura desbarranque de tanto quererte, quiero una caída libre de sensaciones... Quiero quererte hasta las vísceras, con la piel, con la sangre, hasta los huesos... Quiero sentir la desmesura del amor... Quiero gritar que te quiero y que el eco lo disperse por todos los puntos cardinales... Con vos, no quiero las migajas del amor...

domingo, 29 de julio de 2012

Prescindir

quiero poder prescindir (así...) del lenguaje
de las palabras y, por eso,
del pensamiento (a veces...)
y también del tiempo
y del olfato
y del tacto
y de la mirada
y del sentimiento
y de los espacios...
ser ave
ser piedra
ser agua
existencia cíclica
sin más...

no decir
no pensar
ni sentir

jueves, 12 de julio de 2012

No man’s land


El absurdo crónico y delirante
de despertarse incesantemente
siempre,      día       tras      día,
en la misma tierra baldía
de sensaciones y experiencias
preso de la implacable conciencia
que amenaza, lacera y quema
con la certeza brutal
de que vos no estás acá,
de no tenerte
cerca…

Despertarse, acá,
es estar yéndose
siempre,
                  l  e  j  o  s
                                     de este baldío existencial…


martes, 3 de julio de 2012


hoy salí de casa temprano
y un viento tibio que venía
desde el norte
me rozó la cara...
no sé por qué pensé en mi infancia...
aromas, sensaciones, recuerdos...
me dieron ganas de remontar un barrilete....
quise decirte:
dame la mano y hagámoslo juntos...
por eso me gustás:
porque sé que
para mis locuras
con vos cuento
en primer lugar

lunes, 28 de mayo de 2012


“(...) fue como estar con alguien que se conoce desde siempre. Incluso la piel, los olores, la presión de un cuerpo sobre otro eran como si ya los hubieran vivido esos años.” S. Olguín.

“Tanto pediste retener / ese momento de placer / antes de que sea tarde / vuelve la misma sensación…”. G. Cerati.

                       fAce, twitter, WhatsApp y todos esos entes virtuales
          son cuLpables de que, de un tiempo a esta parte,
                       tEngas que sufrir las locuras de un stalker díscolo como pocos
pero que, eXtrañamente, por casualidad o causalidad (¿importa eso ahora?)
                       sIente que hay muchas cosas por descubrir en vos y con vos
                        Sin miedo a construir algo nuevo
                                                                               diferente
                                                                                                puro

                          como si te conociera desde siempre…  

(perdón por no estar hoy…)





sábado, 4 de febrero de 2012

Porque quiero que el amor y la alegría sean para todxs...

     En diversas oportunidades, algunxs por ahí me tildaron de “propagandista homosexual”. Ellxs siempre se paran en la vereda del acusador y suponen estar legitimados por alguna fuente o razón divina para juzgar negativamente al otro y condenarlo al ostracismo, al destierro –explícito o implícito– de la vida social. Claro, con siglos y kilómetros de discursos represores y normalizadores detrás, cualquiera puede pararse cómodamente en esa vereda. Es decir, “cualquiera” que sólo se mira el ombligo y borra, sin interrogarse nada, las existencias de otrxs diversxs. Pero, ¿cómo no ser, orgullosamente, un “propagandista homosexual”, en el sentido en el que lo manifiestan esas personas, si todavía hay millones de personas GLTTBI que viven el cotidiano desgarro que involucra la marginación familiar y social? Un desgarro que no sólo se da a nivel de la interoridad de las personas, sino, en muchos lugares, a nivel físico. La eliminación es simbólica y corporal. Ante eso, uno no puede quedarse callado e inactivo. Y mucho menos aún cuando la marginación atraviesa la propia experiencia personal.

     Aunque lo que digo pueda sonar trillado para muchxs, la verdad es que hay un largo camino por recorrer todavía. De hecho, como ejemplo, durante las fiestas de fin de año y durante este verano, momentos de reencuentro familiar, en general, volví a sentir las mismas sensaciones incómodas que me acompañan desde que puedo pensar por mi cuenta y eso me hizo pensar más aún. Observar las escenas familiares que se dan para compartir momentos y experiencias entre las parejas –heterosexuales–; observar como lxs adolescentes –heterosexuales– de la familia presentan sus parejas y pueden compartir almuerzos de domingo u otros instantes análogos sin problema; observar cómo en los encuentros de fin de año convocados por las empresas en las que trabajan mis familiares, ellxs pueden asistir con sus parejas –heterosexuales– sin ningún problema, sin eufemismos, sin trámites, sin vueltas, sin explicaciones… La lista de experiencias de este mundo heterocéntrico podría seguir indefinidamente, y el desgarro interno, emocional, psíquico, se extendería de igual modo.

     A pesar de la legislación de avanzada con la que ya contamos en nuestro país y en varios países del mundo, las personas GLTTBI tenemos negadas, socialmente, muchas experiencias que nos gustaría vivir y disfrutar. Por supuesto, con seguridad no todxs desean vivirlas, y a algunxs podrán parecerles triviales –y eso es entendible, porque la diversidad es amplia, abarca múltiples dimensiones–, pero somos muchxs lxs que las ansiamos y las consideramos derechos que todavía se nos niegan –claro, no legislativamente, en la mayoría de los casos, pero sí a nivel de las prácticas concretas, cotidianas –. Para muchxs, la vida sigue consistiendo en dar explicaciones por todos y para todxs, para muchxs la vida sigue siendo un gran eufemismo, un desgarro incesante. Y por eso estoy convencido de que lo que siento, pienso y hago como “propagandista homosexual” no está mal. Porque quiero que el amor y la alegría sean para todxs.