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domingo, 25 de octubre de 2015

Tanto

Me acuerdo de esas (tantas) veces en que permanecí en silencio en distintos lugares, con distintas personas. Y de esas (tantas) interpelaciones para que dijera algo, para que hablara, para que dijera, para que participara, para que pronunciara alguna palabra en medio de tanta palabra vacía. Interpelaciones envueltas en sorna: "ay, el tímido", "ay, Pablo no habla", "ay, habla demasiado...", y así, sin cesar. 

Todo eso dolía, porque sentía que la palabra me había sido negada desde siempre: mi sexualidad es constitutiva, yo no puedo escindirme en razón y sexualidad, como en dos mitades que se buscan y no se encuentran. Para mí, un chico gay nacido en Salta -bastión del deshumanismo católico- el mundo siempre era para otros, para los que estaban bien, para quienes habían sido sanos: mi palabra no podía aportar nada, era palabra enferma, palabra vana... ¿cómo querían que hablara? No me sentía útil ni valioso. 

domingo, 19 de julio de 2015

La gente

No me gusta que me hablen, que
me digan cuál es mi esencia, cuando
ni siquiera tengo claro quién soy.

"La gente esta preocupada"
"La gente está angustiada"
"La gente está expectante"
"La gente tiene miedo"
"La gente quiere saber"
"La gente quiere un cambio"

¡Cuánta gente indiferenciada,
reducida a lo igual, a lo idéntico!
¡Cuántas vidas sin vida!
¡Cuánta soberbia impune!

viernes, 24 de mayo de 2013

Las palabras están vivas

Las palabras están vivas,
quieren desasirse, ser
y estar solas, son
ajenas, no nos
pertenecen...

"Nos vemos tan poco",
dijeron, solas, quizás
ayer o antes de ayer, 
no sé y, fueron, quizás,
contrarias a un ilusorio
y receloso dueño.

Breves pero minuciosas,  
esclarecedoras, prodigiosas, 
las palabras dan vida, crean 
mundos, peculiares, no 
vanos, especiales, tuyos, míos... 

Las palabras tienen vida:
nuestras vidas son palabras con
ganas de trascender, desbordando 
estos tiempos y estos espacios nuestros...

sábado, 22 de diciembre de 2012

hay cosas que no quiero decir o hacer o sentir o pensar,
cosas que ni siquiera tienen un destino o un sentido claro...
la noche está empezando y todo se oscurece,
como mi pelo, como mis pupilas...
como mi alma... 

soñé que mañana me olvidabas... 

domingo, 29 de julio de 2012

Prescindir

quiero poder prescindir (así...) del lenguaje
de las palabras y, por eso,
del pensamiento (a veces...)
y también del tiempo
y del olfato
y del tacto
y de la mirada
y del sentimiento
y de los espacios...
ser ave
ser piedra
ser agua
existencia cíclica
sin más...

no decir
no pensar
ni sentir