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domingo, 17 de noviembre de 2013

Anfibio

Cambia lo superficial
Cambia también lo profundo
Cambia el modo de pensar
Cambia todo en este mundo
(...)
Pero no cambia mi amor....

J. Numhauser.


Como un animal acuático
en un ámbito terrestre, así
te encuentro a veces cuando vamos
                                       allá y
escucho y veo y siento tanto como 
                                Vos
todos esos días, solo. 

Entonces me parece entender
         lo extraño
                lo ausente
                       lo indefenso
                                  lo frágil
                                          tuyos.

¡Tanto sentido común!
¿No hay estímulo o
                        afecto?

Me asombra 
lo tanto hecho con tan poco
                         y
                            te quiero más.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

¿Cómo se mide la distancia
entre amar y querer? 
¿Sólo un juego sutil del
lenguaje y sus redes?
¿En qué se parecen ambas
a mirar y a ver?

lunes, 19 de agosto de 2013

18 de agosto

Fue después de 
una noche intranquila
que tuviste la idea de plantearme
la prueba de conocer a tus viejos, de
estar con ellos por primera vez.
Tan imprevisto fue todo que
pensé que querías proponerme un
challenge, una pena por haberte
hecho pasar un mal rato la noche anterior.

Después de mirarte muy bien a los ojos y
de pensarlo un poco mejor, entendí que
esto era, en realidad, el testimonio claro de
una confianza que crece y que espera
una justa y sana retribución.

La palabra plena de tu viejo, 
la mirada honrada de tu vieja, 
y una tarde rara de domingo,
correntino, soleado y feliz.

Tu abrazo fuerte y sincero,
tu beso y tu sexo y tus manos 
que me acarician el alma y la piel.

Sentir que sos feliz, 
construir un destino...
no quiero frustrar tu deseo.

jueves, 11 de julio de 2013

Hongos

La angustia, los
lugares oscuros crecen como hongos y
agobian los nervios, el equilibrio frágil de
una conciencia descentrada…
¡Y yo sólo quería que alguien me dijera
“Estoy feliz porque estás acá”!
Nada calma, nada abraza, nada
contiene las ideas turbias que atraviesan y
hieren, sin querer…
Enojarse con uno mismo tampoco alcanza…
Quiero, necesito, una palabra tuya que me bese el alma.




jueves, 9 de agosto de 2012

Quiero...

No quiero las migajas de un amor... Quiero desagarrame el alma de tanto querer, de tanto amar... Quiero que mi locura desbarranque de tanto quererte, quiero una caída libre de sensaciones... Quiero quererte hasta las vísceras, con la piel, con la sangre, hasta los huesos... Quiero sentir la desmesura del amor... Quiero gritar que te quiero y que el eco lo disperse por todos los puntos cardinales... Con vos, no quiero las migajas del amor...

martes, 31 de julio de 2012

Deseo


“…el deseo es el deseo del otro.”
Hay algo en todo esto
algo del sentimiento que
se me hace indecible
                                      inasible
                                                     intangible
Es el límite de las palabras que
aparece, ineluctable, amordazando…
 “¿Me querés?”, “¿me extrañás?” no son, ahora, más que
                                      preguntas retóricas
 “Te quiero”, “te extraño” no son ya más que
evidencias de algo que se siente muy adentro muy profundo muy…

Pero las palabras (todas) me llevan a vos porque
te quiero en estado de amor y de beligerancia (dijo, digo)
porque te deseo en cuerpo y alma
                                      en piel y huesos
                                                     en calma y exaltación
                                                                 en locura y sensatez
porque el deseo de vos es incesante, inextinguible  
Ahora, desear es desearnos juntos es
desearte cerca, próximo, tibio…
el deseo (el verdadero) tiene tu nombre, amor…
Las palabras, todas, tienen tu nombre… 
El deseo tiene tu nombre, amor... 


lunes, 9 de julio de 2012

La dulce impaciencia


Es la impaciencia de quererte
         la que me mueve en estos días
la impaciencia de saber que
uno de estos días podrías no estar ya
y, por eso, la impaciencia loca de querer agotar todas las experiencias
todos los sentimientos en veinticuatro o cuarenta y ocho horas
que se diluyen, fatalmente, como un montón de polvo entre los dedos
la impaciencia que genera tu ternura infinita
cuando, en silencio, concentrás tu mirada
y tus pensamientos en algún punto desconocido para mí
y tu rostro está en absoluta calma, distendido,
y tus ojos brillan más que siempre
y tu sonrisa es más real, más sublime…
la impaciencia de observarte en el súmmum de la excitación y el placer
y sentir esa conexión tan íntima muy adentro, y emocionarse hasta la médula
la impaciencia desgarradora de querer cuidarte cuando te veo débil
la impaciencia de saberte incalculablemente bueno, incalculablemente auténtico
por un gesto, por un acto pequeño pero enorme, por el amor y el odio fusionados
pero, además, la impaciencia de saberte inteligente, pensante y racional
la impaciencia inagotable de sentir que no hay error en todo esto
porque me hacés inmensamente feliz, en cada momento que estamos juntos
la impaciencia de saber que, por momentos, no existe nada más que vos, Amor…
Es la dulce impaciencia de quererte, Amor… 


miércoles, 20 de junio de 2012

20 de junio


“A dream you dream alone is only a dream. A dream you dream together is reality.” J. L.

    20 de junio. 171 días desde que comenzó este año, 194 para que termine (aunque no sé si quiero que termine…). 60 días desde que tus labios se encontraron por primera vez con los míos. Estabas incómodo ese día; yo no estaba mejor que vos (me pasaban muchas cosas por la mente, aunque no lo dijera; era uno de esos momentos en los que se supone tenés que impresionar, aunque no fuese más que por una boludez…). Después de bastantes semanas de contacto estrictamente virtual, había que enfrentar la realidad. Y no era fácil… pero ya van dos meses de “soportarnos”, de alguna manera, van dos meses de enfrentarnos a esta realidad. Y aunque te siga incomodando, sabés que estoy enamorado de vos. Y ESO no va a cambiar (al menos por un largo tiempo..).

    Hoy no estamos en la misma ciudad, pero ¡cómo me gustaría que nuestros cuerpos festejaran juntos este día! Supongo que habrá que esperar una semana más para que volvamos a vernos… Otra vez: tiempo y espacio, siempre presentes en este mundo físico. Pero hay otros tiempos y espacios también. Leo en algún lugar: «Lo que constituye a la imagen-cristal es la operación más fundamental del tiempo (…) Es preciso que el tiempo se escinda al mismo tiempo que se afirma o desenvuelve: se escinde en dos chorros asimétricos, uno que hace pasar todo el presente y otro que conserva todo el pasado. El tiempo consiste en esta escisión, y es ella, es él lo que se “ve en el cristal” (…) Se ve en el cristal la perpetua fundación del tiempo, el tiempo no cronológico, Cronos y no Chronos» (Deleuze). Creo que de eso se trata un poco, ¿no? Vivir los presentes que nos tocan estar juntos, de la mejor manera. Y, mientras, conservar el pasado para no equivocarse y, consecuentemente, para no dejar de caminar juntos.

    Te quiero, Frankie. Mucho. 


sábado, 26 de mayo de 2012

Ósmosis

el día nació gris
                       otra vez
hay ósmosis entre él y yo

no hay
          tu aliento
                   tu sudor

no hay tequieros

sólo hay textraños 
cientos de ellos que
atraviesan
             muy adentro
                             des   ga   rran   do 

don't keep your distance