"Siempre que a uno se le diera bien olvidar e ignorar, era posible vivir media vida sin apenas dificultades, incluso con cierto grado de felicidad." Cixin Liu, "El fin de la muerte".
Ni el hoy ni el mañana
se explican por el ayer:
ya nada tiene historia;
no importa (dicen).
¿Entonces dónde quedan
las humillaciones de la historia?
Las que sufrió mi abuela
que limpió casas de otros
para sobrevivir...
Las que afrontó mi abuelo
que no llegó a la secundaria...
Las que padeció mi madre
abandonada a su suerte
por quien fue mi padre
por azar biológico...
Las que yo mismo viví
por no desear
lo que la historia pretendía...
La historia está ahí
siempre
como un bucle
como infinitos espejos
que reverberan infinitas
existencias (sucede en lo micro
la historia y se hace carne, irrefutable)
No se puede vivir a ciegas.
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