Frankieología pura. Poética de la experiencia. Fragmentos de una vida hechos poesía (o simulacros de poesía). Textos híbridos de un flâneur tercermundista.
domingo, 23 de diciembre de 2012
Un ruido penetrante de calor y de chicharras. Un tumulto absurdo de cuerpos y de voces. La espera se extiende como un elástico viejo y aplasta el pecho y la razón como una enorme maza. Sólo tus ojos para calmar la sed, sólo tus manos para borrar la desolación y el dolor…
sábado, 22 de diciembre de 2012
hay cosas que no quiero decir o hacer o sentir o pensar, cosas que ni siquiera tienen un destino o un sentido claro... la noche está empezando y todo se oscurece, como mi pelo, como mis pupilas... como mi alma... soñé que mañana me olvidabas...
Solamente quiero hacerlo con vos... que me desgarres el alma y el cuerpo, que acabemos juntos en cualquier espacio-tiempo, y que nos miremos a los ojos infinitos, iluminados por el placer de sentirte dentro (o de sentirme dentro...). Ir a cualquier lado con vos, darte mi mano y mis fuerzas y mis /oquedades, confiar pese a haber perdido la confianza, amar pese a haber perdido el /amor, saber que el silencio que a veces nos une es tan esencial como las palabras que ocupan el volumen completo de algunos días enrarecidos, enardecidos... Creer que ese "entonces no te quería tanto" es una pista, una huella, que /puedo seguir sin perderme, sin dejar de creer que la mierda, algunas veces, deja de ser...
Solamente quiero hacerlo con vos... y, para eso, no quiero líneas indefinidas de teamos y tequieros: me basta con el insomnio, el dibujo de una sonrisa y la confianza que se afirma... Solamente quiero hacerlo con vos, the place where I please...
viernes, 14 de diciembre de 2012
Fue hace muchas semanas, con camisa, humedad y silencio, en esa esquina de la plaza... Yo creo que entonces viví el fin del mundo: terminó un mundo y empezó otro, con vos. No tengo que esperar hasta el 21.
Frankie, ¿te das cuenta de que estamos a un paso de volar juntos? La r e a l i d a d es una metáfora que te susurra al oído y te pellizca la espalda...
Hay ruidos que perturban el silencio, esta calma que viene después de la lluvia...